A veces creo que los recuerdos no se construyen, sino que se asientan, como el polvo que dejo acumular en los estantes por desidia o por miedo a descubrir lo que realmente existe por debajo. Yo no los busqué: se me fueron pegando, tercos, como esas canciones que desteto pero que termino tarareando en el
Hay algo en los finales de las novelas que se parece a esa sensación de despertar de un sueño que no querías que terminara. Te quedas ahí, flotando entre dos mundos, con el libro cerrado en las manos y la mirada perdida en cualquier parte. A veces es rabia. A veces es alivio. Casi siempre[…..]
Hay un momento en que las familias colombianas empiezan a notar algo extraño. La abuela repite la misma pregunta tres veces en una hora. El papá, ese hombre meticuloso que llevaba las cuentas de la casa con precisión militar, de repente no puede cuadrar la chequera. La mamá extravía las llaves en el refrigerador[…..]
Hay historias que suenan antes de contarse. La de Sonia Bazanta Vides —Totó, para el mundo entero— es de esas que traen su propia percusión, su propio ritmo de río y madera. Nacida un 15 de agosto de 1948 en Talaigua Nuevo, Bolívar, llegó al mundo con el río Magdalena corriéndole por las venas y[…..]
Hay mañanas en las que uno despierta y piensa que todo sigue más o menos igual. Que el mundo gira despacio, que las cosas cambian con la parsimonia de siempre. Pero América Latina en 2025 no es esa región predecible de los mapas escolares. Es otra cosa. Algo más parecido a una olla de presión[…..]
Hubo una época en Bogotá en la que marcar 17 —y después 117— era tan natural como mirar el cielo para saber si iba a llover. No existía el smartphone que se sincroniza solo ni el Google que te recuerda hasta cuándo debiste haber salido de la casa. La hora exacta no la daban los[…..]
Es difícil saber qué pasa por la cabeza de quien escribe y si bien sus primeras líneas, su primer párrafo no los definen, por lo menos nos dan una idea. Es abrir un mundo, un universo al que nos invitan a pasar. Hay escritores que te empujan al agua sin avisar. Otros te toman de[…..]
Mi vida es el resumen de mis miedos, pero también de mis intentos, porque ambos son como hermanos siameses, mi blanco y negro, mi ying y mi yang, que se entrelazan y se dan vida, que se sostienen y se ahogan como un enfermo moribundo que se aferra a la existencia de la mano del[…..]












