No eres tú, soy yo

Siempre es uno. O así debería serlo, porque las decisiones nos pertenecen, son nuestras. Asumirlo, nos soluciona la mitad de nuestros problemas, porque nos reconocemos como autónomos, como libres, como soberanos de nuestra propia existencia.   Cuando reconocemos nuestro albedrío, es decir, nuestra propia libertad, fruto de la reflexión y la elección constante, nos quitamos […]