Hay algo en los finales de las novelas que se parece a esa sensación de despertar de un sueño que no querías que terminara. Te quedas ahí, flotando entre dos mundos, con el libro cerrado en las manos y la mirada perdida en cualquier parte. A veces es rabia. A veces es alivio. Casi siempre
Es difícil saber qué pasa por la cabeza de quien escribe y si bien sus primeras líneas, su primer párrafo no los definen, por lo menos nos dan una idea. Es abrir un mundo, un universo al que nos invitan a pasar. Hay escritores que te empujan al agua sin avisar. Otros te toman de[…..]
Un libro que es muchos: entre la fe y la filología La Biblia no es un libro cualquiera. Es una suma de relatos, leyes, genealogías, himnos, poesías, cartas y visiones. No fue escrita para ser historia en el sentido moderno, sino memoria, rito, poder, consuelo y advertencia. La ciencia moderna lo ha demostrado: no todo[…..]
Hasta que un día lo entendí. Me pasé la vida entera creyendo que los demás tenían la obligación de entenderme, de alcanzar a percibir todo lo que yo hacía o decía, incluso de estar de acuerdo, como si la ilusión de ser comprendido fuera un derecho inalienable. Y no. Mi ego, mi arrogancia, mi soberbia[…..]
Eduardo Galeano es una especie de sensei para mí. Dijo por ejemplo algo que me quedó bailando: La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo. Y sí. Sólo hasta hace muy poco entendí que pasé gran parte de mi vida violentando a los demás[…..]
Es miércoles festivo. No hay agua y no hay mucho por hacer. Pienso en Lala, que tal vez duerme. No sé si quiero hacer caso o simplemente me gana la pereza. No alcancé a bañarme. No importa. No será la primera vez que me quedo en casa sin hacer mucho. Hace rato que me prometí[…..]









