James Carville fue un asesor y estratega de la campaña presidencial de Bill Clinton y a quien se le atribuye la frase, “Es la economía, estúpido”. Igual opinaba Carlos Marx. Y tenían razón. Nos guste o no, la economía es el eje central del mundo en qué vivimos. Obviamente, Colombia no podía estar por fuera
Ganarse el Baloto, conquistar una viuda rica o heredar una fortuna son cosas que pasan poco. Por eso la primera tarea de un emprendedor es pasar el sombrero, convencer a alguien de los beneficios de su invento o de su obra, padecer noches y días, perder la fe, recobrarla, perseverar hasta que el corazón bondadoso[…..]
Dicen que aún lo ven vagando por las calles de Las Vegas. Otros incluso lo han visto pescando y frotando su barriga en alguna playa del Caribe, porque aunque han pasado cuarenta y ocho años años que lo declararon muerto por un ataque cardíaco, el mito sigue vivo. Elvis Presley murió el 16 de agosto[…..]
Hay días en que el aire se siente más denso, como si cargara el eco de todas las palabras que no dijimos y de las que, tal vez, nos arrepentimos. Vivimos en un tiempo extraño, uno donde las pantallas dictan veredictos y los dedos, veloces, trazan líneas entre el «sí» y el «no», entre el[…..]
Hay días en que el mundo pesa como si alguien hubiera dejado caer un saco de arena sobre los hombros. Te sientas en el patio, o en el balcón, o donde sea que vayas a mirar el cielo cuando no sabes qué más hacer, y de pronto sientes que no estás tan solo como creías.[…..]
Pensionarse, es una palabra que se dice fácil, pero se siente raro,porque lo que puede parecer maravilloso- irse a descansar y recibir un dinero mensual- puede convertirse en la peor de las pesadillas. Cuando pensamos en la jubilación, se nos viene a la mente una imagen que bien podría ser de esas telenovelas de los[…..]
Imagínense una tarde cualquiera de finales de los 80, de esas que olían a lluvia reciente y a pan recién salido del horno. La televisión, esa caja mágica que reinaba en las salas de las casas colombianas, se llenaba de colores y de una melodía que parecía salir de un sueño infantil: “Con mis Gudiz[…..]













