Hay algo obsceno en la forma como convertimos la tragedia ajena en mitología reconfortante. El llamado «Club de los 27» —ese cementerio imaginario donde reposan Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain y Amy Winehouse— no es tanto un fenómeno estadístico como un mecanismo de defensa cultural. Una manera elegante de no mirar demasiado
Cuando el sueño se vuelve un lujo: la cruel ironía de envejecer sin descanso. A los cincuenta y tantos, Marta descubrió que su cama se había convertido en su enemiga. Cada noche era el mismo ritual: acostarse a las once, mirar el techo hasta la una, dormitar hasta las cuatro de la madrugada y despertar[…..]
El sorteo nos dejó en el Grupo K con Portugal y Uzbekistán. Y uno no sabe si alegrarse o ponerse a rezar. Porque, bueno, enfrentarse a Portugal es como invitar a cenar a ese primo exitoso que te lo recuerda cada cinco minutos. Ahí están ellos, con su Cristiano de 41 años que todavía corre[…..]
A veces creo que los recuerdos no se construyen, sino que se asientan, como el polvo que dejo acumular en los estantes por desidia o por miedo a descubrir lo que realmente existe por debajo. Yo no los busqué: se me fueron pegando, tercos, como esas canciones que desteto pero que termino tarareando en el[…..]
Hay algo en los finales de las novelas que se parece a esa sensación de despertar de un sueño que no querías que terminara. Te quedas ahí, flotando entre dos mundos, con el libro cerrado en las manos y la mirada perdida en cualquier parte. A veces es rabia. A veces es alivio. Casi siempre[…..]
Hay un momento en que las familias colombianas empiezan a notar algo extraño. La abuela repite la misma pregunta tres veces en una hora. El papá, ese hombre meticuloso que llevaba las cuentas de la casa con precisión militar, de repente no puede cuadrar la chequera. La mamá extravía las llaves en el refrigerador[…..]
Hay historias que suenan antes de contarse. La de Sonia Bazanta Vides —Totó, para el mundo entero— es de esas que traen su propia percusión, su propio ritmo de río y madera. Nacida un 15 de agosto de 1948 en Talaigua Nuevo, Bolívar, llegó al mundo con el río Magdalena corriéndole por las venas y[…..]
Hay mañanas en las que uno despierta y piensa que todo sigue más o menos igual. Que el mundo gira despacio, que las cosas cambian con la parsimonia de siempre. Pero América Latina en 2025 no es esa región predecible de los mapas escolares. Es otra cosa. Algo más parecido a una olla de presión[…..]
Hubo una época en Bogotá en la que marcar 17 —y después 117— era tan natural como mirar el cielo para saber si iba a llover. No existía el smartphone que se sincroniza solo ni el Google que te recuerda hasta cuándo debiste haber salido de la casa. La hora exacta no la daban los[…..]













