La soledad, una epidemia

Hay una escena que se repite en las grandes ciudades del mundo y en no pocas intermedias: luces encendidas hasta tarde en apartamentos donde vive una sola persona. La nevera tiene lo justo. El televisor habla más que los vecinos. El celular, siempre a mano, vibra como si fuera un corazón prestado. Afuera, la ciudad