Hay que decirlo sin rodeos: el delirio de esta época no es el cansancio, sino la ostentación del cansancio. Decir “estoy tapado de trabajo” se volvió el sustituto barato de “existo, luego importo”. Antes, la gente que de verdad tenía peso en el mundo se daba el lujo de aburrirse con dignidad, de cultivar neurosis
Hay películas que uno recuerda por la trama y hay películas que uno recuerda por una imagen. De Saturday Night Fever casi nadie se acuerda del guion. Esta es una película muy atardescente.Lo que queda, casi cincuenta años después, es un muchacho caminando por la calle 86 con una lata de pintura en la mano,[…..]
Hay una escena que se repite en todas las sobremesas del mundo: alguien habla, el otro asiente, y sin embargo nadie se está escuchando. Los ojos miran, la cabeza se mueve en el ángulo correcto, pero detrás de esa fachada de atención hay una mente ocupadísima preparando su turno, afilando la réplica, esperando el hueco[…..]
Hay una edad en la que uno empieza a sospechar que también en la cama vivió con demasiada prisa. No porque haya estado mal. Hubo años de descubrimientos, de urgencias, de cuerpos que se buscaban como si el mundo pudiera acabarse mañana. Hubo deseo, curiosidad, noches memorables y otras que sería mejor dejar en el[…..]
Jugar en el mercado del usado implica reinventarse cada día. No pasa un momento en esa etapa de la vida en la que cada cosa que hagamos, que dejemos de hacer, o que soñemos, que no esté en riesgo, bien porque nos ataquen los fantasmas del pasado o bien porque nos carcoma el monstruo de[…..]
Hay un momento de la vida en el que el miedo deja de parecerse al miedo. Ya no llega haciendo ruido ni anunciando catástrofes. Se instala con modales impecables y empieza a llamarse prudencia, experiencia o sentido común. Nos convence de que ya hemos aprendido suficiente, de que ciertas puertas es mejor no volver a[…..]
Hay una trampa que llega con los años. No aparece en el espejo. Aparece en las certezas.Un día dejamos de decir todavía puede pasar y empezamos a decir eso ya fue. Lo hacemos sin darnos cuenta, como quien baja una persiana al caer la tarde. No hay un gran anuncio. Apenas un gesto pequeño. Un[…..]
#Cuento Ahora que me sangran las encías, me acordé de la pregunta franca y clara que él me hizo: ¿ Y ahora yo qué hago con tu cepillo de dientes? En realidad no era una cuestión menor porque encerraba toda la intención de compartir las madrugadas. Lo que empezó como un divertimento, terminó por convertirse[…..]
Hay una frase que ha perseguido a mucha gente toda la vida: “es que eres muy disperso”. O peor: “te falta voluntad”. La escuchaban de niños en el colegio, se la repitieron los profesores, después los jefes, y con suerte —o con desgracia— terminaron creyéndosela ellos mismos. Lo que casi nadie les dijo es que[…..]
Hay una edad en la que uno descubre que el tiempo no se lleva solamente el pelo o la cintura. También se lleva las oportunidades que dejamos enfriar por exceso de prudencia. Curiosamente, mientras más años cumplimos, más expertos nos volvemos en insinuar. Miramos de cierta manera, escribimos mensajes ambiguos, dejamos que una canción haga[…..]















