La semana comienza y, como siempre, llegan las invitaciones disfrazadas de obligaciones. Hay que responder mensajes, cumplir horarios, atender asuntos pendientes, parecer entusiastas cuando el entusiasmo anda de vacaciones y sonreír en fotografías que nadie volverá a mirar dentro de seis meses. A cierta edad uno descubre que buena parte de la vida se fue
Hay una frase que se repite mucho y que, de tanto repetirse, corre el riesgo de volverse un adorno de nevera: “hay que amarse a uno mismo”. Suena bonito. Lo difícil es practicarlo.Porque amarse no es admirarse frente al espejo ni convencerse de que uno es extraordinario. Eso es publicidad. El amor propio es otra[…..]
Hay una mujer en Bogotá —ejecutiva, madre de dos hijos universitarios, con una vida que desde afuera parece completamente resuelta— que lleva más de veinte años contando cada caloría que entra a su cuerpo. No lo llama trastorno. Lo llama disciplina. Y hay un hombre en Medellín —gerente, cincuenta y dos años, separado hace tres—[…..]
Hay una edad en la que uno deja de tenerle miedo a la muerte y empieza a tenerle miedo a las mudanzas. No a las de camión y cajas, aunque también. A las otras. A las que obligan a desmontar una vida que ya estaba organizada como una cocina vieja: uno sabía exactamente dónde estaba[…..]
Hay una escena que se repite, con variaciones menores, en consultorios de Bogotá, Medellín y Cali. Un hombre o una mujer de unos 57 años entra por primera vez a terapia. Ha tardado semanas, a veces meses, en hacer la cita. Mientras espera en la sala, revisa el teléfono con más atención de la necesaria.[…..]
Hay una edad en la que uno deja de tenerle miedo a la muerte y empieza a tenerle miedo a las mudanzas. No a las de camión y cajas, aunque también. A las otras. A las que obligan a desmontar una vida que ya estaba organizada como una cocina vieja: uno sabía exactamente dónde estaba[…..]
Hay una conversación que Colombia nunca ha tenido del todo. No en los consultorios. No en las casas. Casi nunca en los pasillos de los centros vida donde los adultos mayores pasan las mañanas entre tinto y dominó. Es la conversación sobre el deseo que no desaparece cuando uno cumple cincuenta, sesenta, setenta años. Sobre[…..]
Nadie cumple 50 pensando que ya cruzó la mitad del partido. Pero los números de 2026 dicen otra cosa, y son de esos que no conviene ignorar demasiado tiempo. Colombia registró 283.378 muertes al cierre de 2025, y casi tres cuartas partes de ese total correspondieron a personas mayores de esa edad. No es una[…..]
Hay algo profundamente humano en querer compañía. No necesariamente una gran historia de amor, no necesariamente sexo, no necesariamente boda. Solo alguien con quien tomarse un tinto sin que el silencio pese. Alguien que recuerde que el cumpleaños de uno existe. Eso busca, cada vez más, una parte de Colombia que el marketing suele ignorar:[…..]
Hay un número que debería estar en la primera plana de todos los periódicos y no está: 101. Ese es el total de adultos mayores que se quitaron la vida en Colombia durante enero y febrero de este año. No en doce meses. En dos. Un incremento del 31,2% frente al mismo período del año[…..]














