Lo que no digo

Hay cosas que uno no dice. No porque no quiera, sino porque ya aprendió que decirlas no sirve para nada, o peor: complica. A cierta edad, la sinceridad deja de ser una virtud y se convierte en un deporte extremo. Él —porque podría ser cualquiera— lleva semanas pensando lo mismo mientras mira el techo antes

Elegir el sentido

Los comienzos de semana ya no tienen la brutalidad de antes. Ya no son ese empujón sin preguntas hacia una semana dictada por otros. Ahora traen algo más incómodo, casi más exigente: la libertad. Y la libertad, cuando se ha vivido lo suficiente, deja de ser una consigna bonita y se vuelve una responsabilidad sin[…..]

Así nació el Album Panini

No nos digamos mentiras:Pagar la deuda externa es más barato que llenar el álbum de Panini y  por eso hay algo que Colombia le debe a un kiosco frente a una catedral en Italia.No es poco. Le debe algo así como treinta años de conversaciones entre desconocidos en parques, la primera vez que un niño[…..]

El arte de dejar de sostener

Hay un momento —no sé exactamente cuándo ocurre— en que uno se da cuenta de que está cansado… pero no de la vida, sino de cargarla mal.No es el cuerpo. Es otra cosa. Es esa colección silenciosa de asuntos abiertos: conversaciones que nunca se cerraron, culpas que uno sigue repasando como si fueran de ayer,[…..]

Un libro de fútbol que no es de fútbol

Empiezo por confesar algo que debería ahorrarme problemas: Futbolatría no es un libro sobre fútbol. O sí lo es, pero de la misma manera en que Cien años de soledad es un libro sobre una familia. El fútbol está en todas las páginas, claro, pero como pretexto. Como la excusa perfecta para hablar de lo[…..]

Mi viaje a India

Melugga es una atardescente maravillosa. Hoy nos comparte su experiencia de viaje por la India Delhi fue una experiencia intensa, llena de contrastes. Una ciudad vibrante, siempre ocupada, donde el ruido, el movimiento y el humo forman parte del paisaje diario. A veces el aire se sentía pesado, pero al mismo tiempo todo estaba lleno[…..]

El arte de preguntarle a la IA

Es un hecho, está aquí. La inteligencia artificial no tiene vuelta atrás y por eso la decisión es subirse en ese tren o quedarse rezagado para siempre.Piense en la última vez que llamó a un banco. Usted marca, espera, y cuando finalmente contesta alguien, tiene unos segundos para explicar su problema. Si lo explica bien[…..]

Los jefes de la casa

En Colombia, más de cuatro millones de familias comparten su techo con un gato. No es una moda. Es, dicen los sociólogos, la reconfiguración silenciosa de lo que entendemos por hogar —y por familia. Doña Clemencia le llegó el gato un martes, sin anunciarse, por debajo de la puerta del parqueadero. Era un tigrado flaco,[…..]

La opinología

Hay un tipo que aparece en casi todas las reuniones. Habla de la crisis de los bonos del Tesoro como si fuera su trabajo, luego se pasa al fallo reciente de la Corte Constitucional, después al efecto de los ultraprocesados en el microbioma intestinal y, para el postre, remata con por qué Colombia debería cambiar[…..]

La soledad, una epidemia

Hay una escena que se repite en las grandes ciudades del mundo y en no pocas intermedias: luces encendidas hasta tarde en apartamentos donde vive una sola persona. La nevera tiene lo justo. El televisor habla más que los vecinos. El celular, siempre a mano, vibra como si fuera un corazón prestado. Afuera, la ciudad[…..]