Generic selectors
Coincidencias exactas únicamente
Buscar un título
Buscar contenido
Post Type Selectors

Atardescentes

Lo que no digo

Picture of atardescente

atardescente

FECHA:

CATEGORÍA:

BUEN VIVIR

Hay cosas que uno no dice. No porque no quiera, sino porque ya aprendió que decirlas no sirve para nada, o peor: complica. A cierta edad, la sinceridad deja de ser una virtud y se convierte en un deporte extremo.

Él —porque podría ser cualquiera— lleva semanas pensando lo mismo mientras mira el techo antes de dormirse: no quiere trabajar más. No es cansancio físico, que también, sino una fatiga más fina, más honda, como si cada correo respondido fuera una pequeña derrota personal. Pero al día siguiente se levanta, se baña, se peina lo que queda y vuelve a sentarse frente al computador con una disciplina que no es virtud sino inercia.No lo dice.

No lo dice porque tiene hijos que todavía “están arrancando”, una expresión elástica que en este país puede durar hasta los cuarenta. No lo dice porque hay cuentas que no entienden de crisis existenciales. No lo dice porque, en el fondo, tampoco sabe qué haría si dejara de hacerlo.

Lo curioso es que sí lo ha pensado con detalle. Se ha imaginado levantándose sin alarma, desayunando sin prisa, leyendo un libro que no tenga que ver con nada útil. Se ha visto caminando sin rumbo, como si el tiempo volviera a ser suyo y no un contrato renovable. En esas fantasías hay una felicidad silenciosa, casi clandestina.

Pero después aparece el miedo. No el miedo grande, épico, sino ese más doméstico: ¿y si me vuelvo inútil?, ¿y si dejo de importar?, ¿y si el mundo sigue exactamente igual sin mí? Ese pensamiento, que no se comenta en voz alta, tiene la delicadeza de una puñalada bien dada.Entonces sigue trabajando.

En la oficina —o en ese híbrido raro entre sala, comedor y escritorio— todos hacen lo mismo. Se quejan del tráfico aunque ya no manejan tanto, del jefe aunque ahora el jefe es un correo automático, de los jóvenes que “no aguantan nada”, sin reconocer que ellos tampoco aguantarían lo que aguantaron antes. Se ríen, hacen chistes, se pasan memes por WhatsApp como si eso fuera una forma de resistencia.Pero nadie dice lo evidente: que ya no quieren estar ahí.

Lo disfrazan de “necesidad”, de “responsabilidad”, de “a esta edad no se puede improvisar”. Frases que suenan sensatas y que, repetidas lo suficiente, terminan pareciendo verdad. Es un idioma aprendido, como esos modales que uno usa en reuniones familiares donde tampoco se dice lo importante.

A veces, en conversaciones más largas, el tema se asoma. “Estoy cansado”, dice alguno. Y el otro responde: “todos”. Se ríen. Se sirven otro café. Cambian de tema. Hay una complicidad tácita en no profundizar, como si rascar demasiado pudiera abrir algo que nadie sabe cerrar.

En el fondo, lo que no dicen no es que estén cansados. Es que sienten que cumplieron. Que ya hicieron lo que tocaba: trabajar, sostener, resolver, aguantar. Y que ahora quisieran otra cosa, aunque no tengan muy claro qué. Pero esa sensación no tiene buena prensa. Suena a rendición, a pereza, a ingratitud.Así que la guardan.

La guardan mientras siguen produciendo, pagando, resolviendo. La guardan mientras aconsejan a otros que “hagan lo que les gusta”, una frase que dicen con la convicción de quien ya no está del todo invitado a esa fiesta. La guardan incluso cuando el cuerpo empieza a opinar, cuando el sueño pesa más, cuando el entusiasmo ya no alcanza para todo.Y sin embargo, hay momentos.Momentos pequeños, casi insignificantes, donde algo se escapa. Un suspiro más largo de lo normal. Una frase a medio terminar. Un “yo ya no…” que se queda flotando en el aire como una pelota que nadie recoge. En esos instantes, lo que no dicen se vuelve visible, como una grieta en la pared que siempre estuvo ahí pero que uno decidió ignorar.Después pasa. Siempre pasa.

Se recomponen, hacen un chiste, miran el celular. La vida sigue con esa terquedad que tiene lo cotidiano. Y ellos, disciplinados hasta el final, siguen también.No porque quieran.Sino porque no han encontrado todavía cómo decir lo contrario.

ARTÍCULOS RELACIONADOS CON BUEN VIVIR

NUNCA TE PIERDAS UN NÚMERO

Atardescentes Premium

Pronto tendrás la posibilidad de suscribirte a contenido Premium

MENÚ

Noticias

TV

Podcast

Nuestro Equipo

Contacto

CATEGORÍAS

Actualidad

Tecnología

Economía

Cultura

Buen Vivir

Deportes

ENLACES RÁPIDOS

Registro

Ingresar

Recuperar Contraseña

Mi Cuenta

Términos y Condiciones

Política de Privacidad

Descubre el pulso del mundo con Atardescentes, tu destino principal para la cobertura de noticias de última hora. Profundiza en una amplia gama de temas, que van desde acontecimientos locales hasta asuntos globales, política, tecnología, entretenimiento y más. En Atardescentes, ofrecemos artículos de noticias fiables, completos y perspicaces que te empoderan para mantenerte informado y comprometido con los problemas que dan forma a nuestro mundo.

Experimenta una perspectiva fresca sobre las noticias de última hora, análisis que invitan a la reflexión y reportajes en profundidad, todo curado con un compromiso con la precisión y la relevancia. Navega por el cambiante panorama de las noticias sin esfuerzo con Atardescentes, tu fuente de confianza para obtener información oportuna y significativa. Únete a nosotros en un viaje de descubrimiento mientras te traemos las noticias que más importan, ofreciendo una experiencia de lectura dinámica y enriquecedora.

                                                                                                                                                                   DERECHOS RESERVADOS © ATARDESCENTES