Hubo un tiempo en que la música decía barbaridades, pero con cierto pudor.No estoy diciendo que antes todo fuera casto, puro y apto para catequesis. Tampoco exageremos. La música siempre ha estado llena de deseo, de calentura, de doble sentido y de gente cantando cosas que, dichas sin melodía, habrían terminado en una cachetada. La





