Pomarrosa e Icaco

    Isabel y Julia vieron la luz por primera vez en San Jacinto, allá en las faldas de los Montes de María. Isabel era de carácter recio y fuerte. Julia, en cambio, se mostraba inocente y tierna. Ambas crecieron bajo el amparo de su abuela materna, una matrona costeña llena de sabiduría mágica y