Porfiado Contreras Toca…de haber podido, tal vez Porfiado no habría estado de acuerdo con su propio nombre. Seguramente, su decisión habría sido otra, contraria a la de sus padres… pero así lo bautizaron. Con el tiempo, sin embargo, se acostumbró tanto a su nombre que terminó
Durante más de cuarenta años, don José Lisandro se dedicó a limpiar y lustrar zapatos. Sin embargo, su labor iba más allá: al hacerlo, aliviaba la conciencia de sus andariegos clientes, quienes acudían a él para descargar sus penas. Cada pie apoyado en su vetusta caja, cada confesión[…..]
Jairo Albeiro Pérez Pérez, de apenas cinco años y más conocido en la calle como “el Mugre”, era el líder de la gallada. A pesar de su corta edad, los demás le rendían culto y pleitesía. Nació varón entre tres hermanas y, además, con la carga de ser el menor[…..]
Esta es la historia de dos niños del Malecón que cambiaron las travesuras de la infancia por el peso de la tradición, convirtiéndose en la banda sonora de una Habana que se resiste al olvido. Atrás quedaron los juegos de la infancia: la carretilla, el pañuelo, la suiza, el pon y el[…..]
Cada tarde, al salir de la escuela primaria José Martí, los inquietos Usnavy y Yaniel, de 11 y 12 años, cumplían sagradamente su cita frente al malecón. Ambos nacieron y crecieron durante el Período Especial, una época de la cual parecía que nunca habían escapado. En ese entonces, muchos se preguntaban qué[…..]
Nicasio no era un hombre común; estaba condenado a la grandeza y a la ruina. Criado en el seno de una familia numerosa en una ciudad intermedia, desarrolló desde muy chico una gran afición por la lectura. Sin saberlo, su maestro de historia universal en la escuela le había despertado una profunda veneración por[…..]
Todos los días, a la misma hora, cuando el sol entra en perfecta comunión con los últimos estertores del día, Aurora , se acercaba a la ventana. Como si fuera un ritual sagrado, esperaba impaciente a que llegara. Con frecuencia, sus padres y hermanos solían hablar del tema. Le decían que era muy pequeña[…..]
No era un día cualquiera; era un Viernes Santo, a eso de la hora nona. Cipriano la esperaba con ansiedad, esa que surge de un momento a otro frente a la incertidumbre del ahora. Se habían conocido en el atrio de la iglesia de San Francisco un Domingo de Resurrección ya hacía algún tiempo.[…..]
Se despertó muy temprano aquella mañana. Elevó una plegaria, como solía hacerlo cada madrugada, y se entregó al sosiego de sus rutinas habituales. Ya dispuesto para partir, recordó la promesa que había hecho a sus aprendices: aquel día les revelaría la leyenda del flautista de Hamelín. Sin vacilar, alistó sus mejores argumentos y emprendió la[…..]
Parte 2 Continuando con esta serie de recuerdos del Polo Club, hoy llegamos a un ser muy especial, un ícono en el barrio: Don Pedro, un genio del calzado, un orfebre del cuero Mucho antes de que Chapín ofreciera el servicio de remonta, el embellecimiento y reparación del calzado estaban en manos de don Pedro.[…..]








