Hay una anécdota que Harry Sonneborn, el primer presidente de McDonald’s, solía contar en reuniones con inversionistas que todavía hoy descoloca a más de uno: «No estamos en el negocio de las hamburguesas. Estamos en el negocio de los bienes raíces». La cara de desconcierto de los asistentes era predecible. ¿Cómo que no venden hamburguesas? ¿Entonces qué hacen con esas Big Macs que se consumen a millones cada día?
La cosa es que McDonald’s descubrió hace décadas lo que muchos empresarios tardan toda una vida en entender: el dinero de verdad no está donde uno cree. Mientras todos miraban las hamburguesas, ellos estaban mirando el suelo donde se paraban los restaurantes.
El modelo es tan brillante como sencillo. McDonald’s compra o arrienda a largo plazo los terrenos donde se construyen sus locales. Luego viene el franquiciado—ese empresario que sueña con tener su propio McDonald’s—y paga tres cosas: una tarifa inicial de franquicia, regalías sobre las ventas y, aquí viene lo jugoso, una renta mensual por el local.
Es decir, no importa si ese día vendieron cien hamburguesas o mil. No importa si hubo inflación, si se disparó el precio del tomate o si los empleados pidieron aumento, o si el gobierno subió 23% el salario mínimo.. La renta cae cada mes como un reloj suizo. Flujo de caja estable, predecible, inmune a los vaivenes del negocio de la comida.
Hoy el 93% de los más de 41,000 restaurantes que tiene McDonald’s en el mundo son operados por franquiciados. La corporación se queda con la propiedad—o el control a largo plazo—de los inmuebles y cobra su tajada sin mojarse las manos con aceite de freír papas.
La historia comenzó en 1940 con dos hermanos, Richard y Maurice McDonald, que tenían un drive-in en San Bernardino, California. Vendían de todo un poco hasta que se dieron cuenta de algo obvio pero revolucionario: el 80% de sus ingresos venían de las hamburguesas. Así que en 1948 cerraron el local, rediseñaron todo y crearon el «Speedee Service System», que no era más que aplicarle a la cocina lo que Henry Ford le había aplicado a los autos. Línea de montaje, menú reducido a nueve productos, servicio en papel y cartón, cero vajilla de porcelana. Velocidad y eficiencia.
Pero los hermanos eran buenos cocineros, no visionarios expansionistas. Ese papel le tocó a Ray Kroc, un vendedor de máquinas para batidos que llegó en 1954 a ver qué diablos estaba pasando en ese restaurante que le pedía ocho Multimixers a la vez. Kroc vio el potencial y en 1955 abrió su primer McDonald’s en Des Plaines, Illinois. Las ventas del primer día fueron 366 dólares con 12 centavos. No está mal para empezar.
La relación entre Kroc y los hermanos fue tensa. En 1961, Kroc les pagó 2.7 millones de dólares por los derechos totales del negocio y los mandó a su casa. Con el control total, fundó la Universidad del Hamburguesa—sí, existe—donde se enseñaba «Hamburguerología» para que cada franquiciado supiera exactamente cómo hacer las cosas. Nada de creatividad. Todo estandarizado. Una Big Mac en Tokio debía saber igual que una en Chicago.
Para los primeros nueve meses de 2025,(el consolidado solamente se entrega en febrero de este años) los ingresos consolidados globales de McDonald’s Corporation alcanzaron los 19,876 millones de dólares. Si se considera el periodo de los últimos doce meses (TTM) finalizado en septiembre de 2025, la cifra asciende a 26,265 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 1.26% respecto al mismo periodo del año anterior.
Es fundamental distinguir estos ingresos corporativos de las «ventas de todo el sistema» (Systemwide Sales), que incluyen la facturación de todos los restaurantes, tanto propios como franquiciados. Bajo esta métrica, tan solo en el tercer trimestre de 2025, la marca generó más de 36,000 millones de dólares a nivel mundial.
A continuación, se detallan las cifras clave del desempeño global en 2025:
Ingresos por trimestres (2025): En el primer trimestre (Q1) se reportaron 5,956 millones de dólares, en el segundo (Q2) 6,843 millones y en el tercero (Q3) 7,078 millones.
Ventas digitales: Estas plataformas (App, Delivery y Kioscos) continúan ganando peso, representando aproximadamente el 60% de las ventas totales del sistema en mercados operados por Arcos Dorados hacia finales de 2025.
Programas de lealtad: Las ventas asociadas a miembros de programas de fidelización alcanzaron los 34,000 millones de dólares en el periodo de doce meses finalizado en septiembre de 2025.
Para la división de América Latina y el Caribe (incluyendo Colombia), operada por Arcos Dorados, los ingresos de los últimos doce meses reportados hasta septiembre de 2025 fueron de 4,556 millones de dólares
McDonald’s llegó a Colombia el 14 de julio de 1995. El primer restaurante se abrió en el Centro Comercial Andino en Bogotá y fue un delirio. Hubo que llamar seguridad para controlar las filas que se extendieron durante semanas. No era solo curiosidad por una hamburguesa gringa; era la llegada de un estándar de servicio que el país no había visto.
Antes lo había intentado Burger King entre 1983 y 1989, pero se fue con la cola entre las patas por la inestabilidad económica y las restricciones del gobierno a la salida de regalías. McDonald’s llegó con 75 millones de dólares bajo el brazo para abrir diez restaurantes en el primer año. Fue el crecimiento más rápido de la cadena en cualquier mercado nuevo del mundo.
La operación en Colombia la maneja Arcos Dorados, el franquiciado más grande de McDonald’s a nivel global. Opera en 20 países de América Latina con cerca de 2,400 restaurantes. En Colombia tiene entre 72 y 76 locales y emplea a más de 4,950 personas, el 80% menores de 25 años. Es uno de los principales generadores de primer empleo formal en el país.
El mercado colombiano de hamburguesas está peleadísimo. El Corral, la marca patriótica de Nutresa, lidera con 16.4% de participación.McDonald’s está pisándole los talones con 15.3%. Burger King crece a doble dígito con 3.3%, mientras que Presto y Home Burgers completan el top cinco.
Lo curioso es que McDonald’s ha logrado sobrevivir y prosperar sin aplastar al gigante local. ¿Cómo? Adaptándose. El 70% de sus insumos en Colombia son locales. Usan café 100% colombiano con certificación. El arequipe de los postres es colombiano. Tienen un McFlurry de Tres Leches. Los desayunos incluyen huevos preparados al gusto local y palitos de queso. No llegaron a imponer; llegaron a negociar.
A nivel global, las ventas a través de canales digitales (App, Kioscos y Delivery) ya representan una parte mayoritaria de su operación, especialmente en mercados emergentes y de alta penetración móvil.
A continuación, se detallan las cifras y hitos digitales clave actualizados a 2025:
Ventas por Lealtad: El programa MyMcDonald’s Rewards generó ventas por 34,000 millones de dólares en el periodo de doce meses finalizado en septiembre de 2025.
Usuarios Activos: La base de miembros activos del programa de lealtad alcanzó los 175 millones de usuarios repartidos en más de 60 mercados globales.
Penetración en América Latina: En la división de Arcos Dorados (que incluye Colombia), las ventas digitales representan más del 60% de las ventas totales del sistema hacia el segundo y tercer trimestre de 2025. Solo el programa de lealtad en la región cuenta con 21.5 millones de miembros registrados.
Descargas: Se estima que aproximadamente 23,333 personas descargan la aplicación de McDonald’s diariamente a nivel global.
Eficiencia operativa: El uso de la app para pedidos digitales ahorra a los clientes un promedio de 10 minutos por visita.
Ready on Arrival: La compañía ha desplegado tecnología de geofencing que alerta a las cocinas cuando el cliente se aproxima al local, logrando reducir los tiempos de espera en más de un 50%.
Alianza con Google Cloud: McDonald’s está integrando IA generativa en sus 43,000 restaurantes para optimizar la toma de pedidos y crear un «gerente virtual» que gestione tareas administrativas.
Mantenimiento Predictivo: Se han instalado sensores con IA en máquinas de helado McFlurry y freidoras para predecir fallas antes de que ocurran.
Control de Calidad (Accuracy Scales): Se están implementando básculas inteligentes que comparan el peso real del pedido frente al peso objetivo para asegurar que no falte ningún ítem antes de que la orden llegue al cliente.
Impacto de los Kioscos: Los pedidos realizados en kioscos de auto-atención registran un ticket promedio un 30% más alto que en mostrador (aproximadamente 1 dólar adicional por pedido) y han logrado reducir el tiempo promedio de servicio en un 40%
Arcos Dorados lanzó la «Receta del Futuro», una plataforma que alinea la operación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Están sustituyendo plásticos de un solo uso por opciones biodegradables. En Chile tienen un modelo 100% libre de botellas plásticas que planean replicar en Colombia y Puerto Rico. Más del 30% de su energía viene de fuentes limpias.
Su carne es libre de deforestación. El 100% de su pescado blanco viene de pesquerías certificadas sostenibles. Tienen programas de empleabilidad para personas con discapacidad—más de 2,400 en toda Latinoamérica—y la Fundación Casa Ronald McDonald ofrece albergue a familias de niños en tratamientos médicos prolongados.
El mercado latinoamericano de comida rápida crecerá de 78 mil millones de dólares en 2024 a 151 mil millones en 2030. McDonald’s, con su estructura de franquicia-real estate, su liderazgo digital y su capacidad de adaptación local, está posicionado para quedarse con una tajada jugosa de ese pastel.
La lección es clara: a veces el verdadero negocio no es lo que vendes, sino dónde lo vendes. Los arcos dorados brillan, pero lo que realmente reluce es el terreno que tienen debajo.
