Netflix es básicamente imposible de imaginar sin ella en nuestras vidas. Para la mayoría de nosotros, siempre ha estado ahí: esperándonos después del colegio, siendo el plan perfecto para un viernes por la noche o la excusa perfecta para no estudiar durante los exámenes. Pero la plataforma que hoy nos da maratones infinitos de nuestras series favoritas tiene una historia más loca de lo que te imaginas.En 1997, dos tipos llamados Reed Hastings y Marc Randolph fundaron Netflix en California. La historia más famosa dice que a Hastings se le ocurrió la idea después de que Blockbuster le cobrara 40 dólares por devolver tarde una película. Se molestó tanto que pensó: «Tiene que haber una manera mejor de hacer esto».
Aunque uno de los fundadores dice que esta historia es más marketing que realidad, lo cierto es que Netflix nació para solucionar algo que todos odiábamos: los recargos por mora. Imagínate tener que ir físicamente a un videoclub, encontrar la película que querías (si tenían suerte), y luego correr contra el tiempo para devolverla antes de que te cobraran extra. Cuando Netflix.com se lanzó en abril de 1998, ofrecía algo revolucionario: podías elegir DVDs en internet y te los enviaban por correo. Tenían como 900 películas disponibles, que para los estándares de hoy suena súper limitado, pero en ese momento era increíble.El primer día recibieron 137 pedidos y… el sitio web se cayó inmediatamente. Ni siquiera estaban preparados para esa cantidad de gente. Tuvieron que salir corriendo a comprar más servidores. Es gracioso pensar que Netflix, la empresa que hoy maneja millones de usuarios simultáneos, se cayó con apenas 137 pedidos.
En 1999 lanzaron algo genial: por una tarifa mensual fija podías alquilar todos los DVDs que quisieras, sin fechas de vencimiento ni recargos por mora. Era como el Netflix ilimitado que conocemos hoy, pero con DVDs físicos.Aquí viene la parte más épica de la historia: en el año 2000, Reed Hastings fue a reunirse con el CEO de Blockbuster y le ofreció venderle el 49% de Netflix por 50 millones de dólares. Básicamente le estaba diciendo: «Oye, nosotros manejamos tu parte online, tú sigues con las tiendas físicas, y todos ganamos».¿La respuesta de Blockbuster? Se rieron de ellos. Literalmente. Pensaron que Netflix era una idea ridícula que nunca funcionaría.En 2010, Blockbuster se declaró en bancarrota mientras Netflix ya tenía millones de suscriptores.
En 2007, Netflix lanzó «Watch Now», su servicio de streaming. Al principio era gratis si ya tenías la suscripción de DVDs, y tenía solo 1,000 títulos. Para 2010, Netflix ya se definía oficialmente como «una empresa de streaming que también ofrece DVDs por correo».Pero no todo fue color de rosa. En 2011 cometieron un error épico: trataron de separar los servicios de streaming y DVDs en dos suscripciones diferentes (Netflix y Qwikster). Los usuarios se enojaron tanto que perdieron 800,000 suscriptores en menos de un mes. Tuvieron que dar marcha atrás súper rápido.Netflix se dio cuenta de que depender de contenido de otros estudios era arriesgado y caro. Entonces en 2013 tomaron una decisión que cambió todo: empezar a crear sus propias series y películas.Su primera gran apuesta fue House of Cards, un thriller político que se convirtió en la primera serie exclusivamente online en ganar premios Emmy. Después vinieron Orange Is the New Black, Stranger Things, The Crown, y eventualmente éxitos globales como Squid Game y Wednesday.Hoy Netflix produce más de 3,600 títulos originales y gasta alrededor de 16,000 millones de dólares anuales en contenido. Para poner eso en perspectiva: es más dinero del que muchos países tienen como presupuesto nacional.
Netflix pasó de tener 239,000 suscriptores en 1999 a 277.6 millones en 2024. Está disponible en más de 190 países y genera ingresos de 39,000 millones de dólares anuales.Para darte una idea de su impacto cultural: cuando lanzaron temporadas completas de series, prácticamente inventaron el «binge-watching» (ver una serie completa de una sentada). Antes, tenías que esperar una semana entre episodios. Netflix dijo «nah, aquí tienes todo de una vez» y cambió para siempre cómo consumimos entretenimiento.Netflix ya no es solo películas y series. Ahora también tiene juegos móviles, eventos en vivo (como especiales de comedia y hasta boxeo), y está experimentando con realidad virtual y inteligencia artificial.También introdujeron el plan con publicidad para hacer el servicio más accesible, y están trabajando para combatir el uso compartido de cuentas (sí, ya no puedes usar la cuenta de tu prima lejana tan fácilmente).
Netflix no solo cambió cómo vemos televisión; cambió cómo se hace la televisión. Demostró que el contenido en idiomas no ingleses puede ser un éxito mundial (gracias, Squid Game). Dio oportunidades a creadores diversos que quizás nunca habrían tenido espacio en la televisión tradicional.También obligó a toda la industria a adaptarse. Disney+, Amazon Prime, Apple TV+ y decenas de otros servicios existen porque Netflix demostró que el futuro era el streaming.Desde una idea nacida de la frustración por un recargo de videoclub hasta convertirse en una de las empresas de entretenimiento más influyentes del mundo, Netflix es la prueba de que a veces las mejores ideas surgen de los problemas más simples. Y aunque ahora tengamos que elegir entre 47 servicios de streaming diferentes (thanks, Netflix), no se puede negar que revolucionaron por completo cómo entretenemos.
