El olor salobre golpeaba con fuerza las paredes del viejo faro apremiado por la amenaza de derrumbe. Luego de la muerte del farero anciano, todo cayó en ruinas, como si la historia también hubiera decidido convertirse en polvo de escombro. ¿Qué es el tiempo sino un triturador ciego que reduce todo a cenizas sin preguntar?





