Hay enfermedades que llegan con bombos y platillos, anunciándose como lo que son: invasoras, devastadoras, inequívocas. Y luego está el Parkinson, que se cuela por la puerta de atrás como un inquilino silencioso que termina adueñándose de la casa. Uno se da cuenta cuando ya lleva años viviendo ahí. Lo primero que habría que decir
Hay algo profundamente injusto en que un hombre que amó los libros más que nadie haya terminado ciego. Borges lo sabía, claro. Y en lugar de quejarse, escribió un poema donde Dios aparece como un tipo con un humor bastante retorcido: te regalo una biblioteca nacional entera justo cuando ya no puedes leer ni el[…..]
Hubo un tiempo en que el espionaje en pantalla no necesitaba explosiones cada cinco minutos. Un tiempo en que resolver un problema global requería más neuronas que músculos, más paciencia que adrenalina. Ese tiempo se llamó Misión: Imposible, y empezó una noche de septiembre de 1966 cuando CBS decidió apostarle a algo que sonaba, bueno,[…..]






