Arruinar el pasado

Hubo días malos, claro. Días mediocres, también, pero incluso en los años que ahora llamo “confusos” estaban ocurriendo cosas silenciosamente decisivas: amistades que me sostuvieron sin discurso,amores que me hicieron muy feliz, libros que me movieron un centímetro el alma, conversaciones que en su momento parecieron nada y hoy son cimientos. El pasado no fue[…..]