Un pan blandito

Hay algo sospechoso en este mundo que premia al que no siente, al que no es capaz de dejarse ver las costuras. Como si la frialdad fuera sinónimo de inteligencia y la distancia emocional un logro evolutivo. Y sin embargo, en medio de ese paisaje, la ternura insiste, se filtra, aparece en los gestos mínimos,