Las pepas y la pulpa

Las pepas y la pulpa

En estos tiempos de angustia y desempleo, cada quien se gana la vida como quiere. O como puede. Sin embargo, no sobra separar las pepas de la pulpa, porque no todo rebusque es emprendimiento,  ni viceversa y eso no es bueno o  malo, ni mejor  ni peor.

 

El primero se caracteriza por ser un medio de subsistencia, temporal o incluso duradero. El segundo, es una forma de entender y asumir la vida. El primero es informal, intuitivo, marginal, libre, individual en la mayoría de los casos, multiforma y multipropósito.

No toda venta multinivel ni toda consultoría son en sí mismos un emprendimiento

Dependen de la capacidad de quien  está al frente del negocio, que generalmente minimiza sus costos haciendo muchas cosas, volteando aquí y allá: hace, vende y cobra. Puede llegar a ser extremadamente  exitoso, económicamente  hablando, porque si se mueve bien y tiene suerte, la mayor parte del ingreso irá a su bolsillo. Se mueve en la informalidad porque el pago de impuestos o nómina, suele ser visto como un gasto innecesario. Los descuentos que le hacen en el pago de sus cuentas de cobro, es “ suficiente”, dicen.

 

Esta actividad es extremadamente exigente porque la responsabilidad recae en una  sola persona, por lo que las vacaciones, o licencias por enfermedad, son tiempos muertos para el negocio ya que si no se trabaja, no se gana.

 

El emprendimiento, en cambio, busca desde el primer momento generar una estructura que le permita crecer de manera armónica y ordenada, aunque nunca fácil. Le apunta a la legalidad, porque entiende que aunque la carga impositiva sea alta, es un precio que debe pagar quien quiera hacer empresa.

Un rasgo de los emprendimientos modernos es la apuesta por insertarse en la legalidad

Aunque al principio sea muy complicado arrancar con una nómina estable – por lo general, el gestor hace de todo- sí tiene visualizada una organización, que termina convertida en objetivo. Tiene claro qué es y qué quiere ser ( misión – visión) y trabaja con base en planes y no por impulsos.

 

Un emprendimiento, sin duda, genera más costos y responsabilidades, que una actividad informal y esa es una de las razones principales por la que se prefiere esta forma de trabajo. Sin embargo, a la larga, ese esfuerzo inicial minimiza los riesgos y ayuda al crecimiento de la empresa. No lo asegura, pero si crea las condiciones para ello.

 

Al final cada quién decide la forma en que se sienta más cómodo. Con las pepas o con la pulpa.

 

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