La opinología

Hay un tipo que aparece en casi todas las reuniones. Habla de la crisis de los bonos del Tesoro como si fuera su trabajo, luego se pasa al fallo reciente de la Corte Constitucional, después al efecto de los ultraprocesados en el microbioma intestinal y, para el postre, remata con por qué Colombia debería cambiar

¿Cómo nos informamos ahora?

En la sala ya no hay un televisor que imponga silencio. Hay pantallas. Pequeñas, personales, casi íntimas. Cada quien con la suya. Cada quien con su algoritmo. Así es el ecosistema mediático en 2026: un archipiélago de islas conectadas por WiFi donde el poder dejó de estar en la antena y ahora vive en la[…..]

La novela vertical

Colombia se volvió la fábrica de las novelas que nadie admite ver (pero todos devoran).Hay un negocio multimillonario que está pasando justo debajo de nuestras narices. O mejor: justo en la palma de nuestra mano. Y Colombia, sin que casi nadie se diera cuenta, se metió de cabeza en él. Se llaman “novelas verticales”, aunque[…..]

YouTube: Veinte años de reinado

Hay cierta ironía poética en que YouTube, la plataforma que nació como un sitio de citas fallido llamado “Tune In, Hook Up”, se haya convertido en el lugar donde 2.7 mil millones de personas van a encontrarse con todo menos con el amor. Pero así es como funcionan las grandes historias de Silicon Valley: empiezas[…..]

Viernes

Los viernes en la tarde suele atacarme un dejo de nostalgia y de melancolía. Es como una puta que siempre cobra al final de la semana. No sé si es frío o solo ausencia,pero siempre termino escribiendo de las cosas que me pasan. O las que no me pasan y que quisiera que pasaran.Cosas que[…..]

La perorata y los dislates

De un tiempo para acá me duele mucho la cabeza. No es migraña, ni jaqueca, ni cefalea pura y dura. Es un peso que me oprime y me molesta. Se me escurre la visión y me seca la garganta. No sé si estoy mareado o simplemente estoy borracho. No me sirve nada. Ni el ibuprofeno[…..]

Pacifistas incendiarios

No fue hace mucho que me mamé de mirar el plato ajeno, de fiscalizar sus verduras y sus postres. Y aunque fue hace no mucho, no quiere decir que aún no lo haga, porque el peso del rumor sigue ahí, como moscas verdes zumbando en la indecencia de las certezas que un día le robe[…..]

Un grito en la cañada

Una calle cualquiera, de un sitio cualquiera, en un momento cualquiera. Camino como si la vida no importara. En realidad, no. Al fondo en la cañada, un grito ahogado, que no alcanza a ocultar la algarabía del ¡grábala, grábala!. Yo sigo mi camino como si la vida no importara en una calle cualquiera, de un[…..]