La película se repite una y otra vez. El anuncio del juego Colombia-Argentina, la gran expectativa que se genera, el ruido optimista de los medios de comunicación, el recuerdo del 5-0, la ilusión de que esta vez sí, el argumento de que nuestros muchachos son unos guerreros, el juego en sí, el ímpetu inicial de
En el bus de la 80, entre el pitido insistente de los vendedores ambulantes y el reggaetón que se escapa de los auriculares del vecino, una muchacha escribe. No está actualizando su estado de Facebook ni respondiendo mensajes de WhatsApp. Escribe, a la vieja usanza, con el dedo índice sobre la pantalla del celular, construyendo[…..]
Hay décadas que simplemente ocurren. Y hay otras que deciden, por su cuenta, reescribir las reglas del juego. Los ochenta pertenecen a esa segunda categoría, y lo hicieron con la sutileza de un solo de guitarra de Van Halen: nada de medias tintas, todo al límite. Resulta que en 1981 pasó algo que, viéndolo en[…..]
Hay naciones que llegan al Mundial y uno dice «bueno, era cuestión de tiempo». Hay otras que lo logran y te quedas mirando el mapa, buscando dónde carajo quedan. Y luego está Cabo Verde, que clasificó al Mundial 2026 y lo que hizo fue desnudar, con una claridad casi obscena, cómo funciona realmente un país[…..]








