Inventario

Dice el espejo que tengo cincuenta y dos años. Yo le creo porque no hay razón para que me mienta, aunque a veces me parece que exagera.Esta mañana me quedé mirando el pelo más tiempo del que es razonable. No por angustia —eso ya lo hice, duró aproximadamente lo que dura un mal novio—, sino

El triángulo de oro

Recorrer por la memoria lo que fue la infancia, la niñez y la adolescencia en los años 60-70 no sería igual si no miramos la convivencia con el vecindario del Polo. Considerado en la época como uno de los  sitios más estratégicos del norte de Bogotá, nuestro barrio colindaba con otros igualmente tradicionales y emblemáticos.[…..]