En aquel tiempo, la frontera sur del Polo estaba marcada por dos sitios emblemáticos: el gran depósito de materiales de construcción Eternit e indiscutiblemente, uno de los lugares más icónicos del barrio: la tienda de doña Teresa. Yo no sabía con certeza de dónde había venido ella, pero todo parecía indicar que vivía en los
Hay una frase que se repite mucho y que, de tanto repetirse, corre el riesgo de volverse un adorno de nevera: “hay que amarse a uno mismo”. Suena bonito. Lo difícil es practicarlo.Porque amarse no es admirarse frente al espejo ni convencerse de que uno es extraordinario. Eso es publicidad. El amor propio es otra[…..]






