Cincuenta y ocho años después, la revuelta más romántica del siglo XX sigue siendo una paradoja incómoda: la izquierda puso el cuerpo, el mercado cobró la factura. Un movimiento que alcanzó a tocar a muchos atardescentes que de niños oyeron hablar de él. Hay una foto que resume bastante bien lo que fue el Mayo
En aquel tiempo, la frontera sur del Polo estaba marcada por dos sitios emblemáticos: el gran depósito de materiales de construcción Eternit e indiscutiblemente, uno de los lugares más icónicos del barrio: la tienda de doña Teresa. Yo no sabía con certeza de dónde había venido ella, pero todo parecía indicar que vivía en los[…..]
Hay una frase que se repite mucho y que, de tanto repetirse, corre el riesgo de volverse un adorno de nevera: “hay que amarse a uno mismo”. Suena bonito. Lo difícil es practicarlo.Porque amarse no es admirarse frente al espejo ni convencerse de que uno es extraordinario. Eso es publicidad. El amor propio es otra[…..]








