Mauricio Liévano Quimbay acaba de lanzar «Tener la razón, no locura», una novela que te agarra de las solapas y no te suelta. Es un clavado sin tanque de oxígeno a la cabeza de un tipo que está hasta el cuello, lidiando con la depresión, buscando qué carajos hacer con su vida y, a ratos,
No. No nos estamos refiriendo a alguien en particular. Cada quien que saque sus propias conclusiones. Ser chambón es un estado del alma, una danza descoordinada entre la intención y el resultado, un guiño a la imperfección humana que, en su torpeza, a veces encuentra magia. Pero, ¿de dónde viene esta palabra que tan bien[…..]
Imagínate un escenario donde los dioses del fútbol, ataviados con botas y camisetas, se enfrentan en un coliseo de césped bajo el rugido de millones de almas. Eso es la UEFA Champions League, el torneo que no solo define al mejor equipo de Europa, sino que se clava en el corazón de cualquier mortal que[…..]
El populismo es como ese amigo que llega a la fiesta con un megáfono, prometiendo pizza gratis, fuegos artificiales y limusinas para todos, pero te deja con una cerveza tibia y un Uber que nunca llega. Es un estilo político que seduce con soluciones simples a problemas complejos, dividiendo el mundo entre “el pueblo” y[…..]
París, mayo de 1968. El aire huele a gasolina, a sudor, a tinta de panfletos recién impresos. Las calles, adoquinadas y estrechas, se convierten en un escenario donde los jóvenes, hartos de un mundo rígido y gris, deciden que ya no quieren pedir permiso para existir. Mayo del 68 no fue solo un movimiento, fue[…..]
En las calles pulidas de Bogotá, donde el sol de la tarde acaricia los edificios de cristal y los cafés de Chapinero sirven lattes a precio de quincena, hay un secreto que se susurra entre las sombras. No es la pobreza de los semáforos, ni la de los titulares que sangran estadísticas. Es la pobreza[…..]
Networking es una de esas palabras que a los colombianos nos producen micricrorgasmos. Es parecido a buscar conexiones, tener palancas, gozarse un parche, tener una tía que, hablar con un viejo conocido del colegio para … Yo, en esto del networking, soy un tipo raro porque aunque me encanta hacer favores, nadie me los pide,[…..]
Hay hombres que no necesitan alzar la voz para ser escuchados, ni acumular riquezas para ser recordados. José «Pepe» Mujica fue uno de ellos. En un mundo donde los líderes suelen medirse por el tamaño de sus egos o el brillo de sus posesiones, Pepe emergió como un roble humilde, con raíces profundas en la[…..]
A los 54 años, uno cree que ya conoce todos los recovecos de su vida. Que las sorpresas grandes se quedaron en la juventud, en los amores torpes o en las noches sin dormir por un hijo con fiebre. Pero la vida, esa vieja tramposa, siempre guarda una carta bajo la manga. La mía se[…..]
En las calles empedradas de Vinci, un niño miraba el vuelo de los pájaros con una curiosidad que no era de este mundo. Leonardo no era solo un hombre. Era un torbellino de preguntas, un alma que danzaba entre la tierra y las estrellas, atrapada en la carne de un mortal. Decir que fue un[…..]













