Hay enfermedades que llegan con bombos y platillos, anunciándose como lo que son: invasoras, devastadoras, inequívocas. Y luego está el Parkinson, que se cuela por la puerta de atrás como un inquilino silencioso que termina adueñándose de la casa. Uno se da cuenta cuando ya lleva años viviendo ahí. Lo primero que habría que decir
Hay algo profundamente injusto en que un hombre que amó los libros más que nadie haya terminado ciego. Borges lo sabía, claro. Y en lugar de quejarse, escribió un poema donde Dios aparece como un tipo con un humor bastante retorcido: te regalo una biblioteca nacional entera justo cuando ya no puedes leer ni el[…..]
Hay algo obsceno en la forma como convertimos la tragedia ajena en mitología reconfortante. El llamado «Club de los 27» —ese cementerio imaginario donde reposan Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain y Amy Winehouse— no es tanto un fenómeno estadístico como un mecanismo de defensa cultural. Una manera elegante de no mirar demasiado[…..]
Cuando el sueño se vuelve un lujo: la cruel ironía de envejecer sin descanso. A los cincuenta y tantos, Marta descubrió que su cama se había convertido en su enemiga. Cada noche era el mismo ritual: acostarse a las once, mirar el techo hasta la una, dormitar hasta las cuatro de la madrugada y despertar[…..]
Hay algo en los finales de las novelas que se parece a esa sensación de despertar de un sueño que no querías que terminara. Te quedas ahí, flotando entre dos mundos, con el libro cerrado en las manos y la mirada perdida en cualquier parte. A veces es rabia. A veces es alivio. Casi siempre[…..]
Hay un momento en que las familias colombianas empiezan a notar algo extraño. La abuela repite la misma pregunta tres veces en una hora. El papá, ese hombre meticuloso que llevaba las cuentas de la casa con precisión militar, de repente no puede cuadrar la chequera. La mamá extravía las llaves en el refrigerador[…..]
Hay mañanas en las que uno despierta y piensa que todo sigue más o menos igual. Que el mundo gira despacio, que las cosas cambian con la parsimonia de siempre. Pero América Latina en 2025 no es esa región predecible de los mapas escolares. Es otra cosa. Algo más parecido a una olla de presión[…..]
Hubo una época en Bogotá en la que marcar 17 —y después 117— era tan natural como mirar el cielo para saber si iba a llover. No existía el smartphone que se sincroniza solo ni el Google que te recuerda hasta cuándo debiste haber salido de la casa. La hora exacta no la daban los[…..]
Las Cuadrillas de San Martín no son un baile folclórico que alguien se inventó para los turistas. Son un manuscrito a caballo, una superposición de capas históricas donde nada se borra del todo: el rito indígena se asoma bajo la fiesta católica, el entrenamiento militar se camufla de juego, la rabia de siglos se[…..]
Entre el 24 y el 27 de noviembre, Volodymyr Zelenskyy tuvo que enfrentarse al peor menú de su vida: elegir entre dos platos igual de amargos. El primero, firmar un documento que básicamente le regala a Vladimir Putin el Donbás, Crimea, y de paso le prohíbe a Ucrania tener un ejército decente o siquiera soñar[…..]













