Entre cables y vinilos

Marcela tenía la costumbre de cerrar todas las pestañas del computador antes de pensar. No era una metáfora. Literalmente cerraba ventanas. Noticias abiertas desde las siete de la mañana, videos que no terminó de ver, artículos sobre inteligencia artificial, una receta de berenjenas que probablemente jamás cocinaría y dos pestañas eternas: vuelos baratos y apartamentos

Del portón al Bumble

Hubo una época, y no, no estoy hablando del Paleolítico sino hace apenas unas cuantas décadas, en la que conquistar a alguien exigía tiempo, estrategia, dignidad y una resistencia física admirable. No era como ahora, que uno conoce a una persona en una aplicación y a los cinco minutos ya le están pidiendo una foto[…..]