Generic selectors
Coincidencias exactas únicamente
Buscar un título
Buscar contenido
Post Type Selectors

Atardescentes

Selenita

Picture of Mauricio Liévano

Mauricio Liévano

FECHA:

CATEGORÍA:

DISLATTES

Otra noche más sin dormir.A lo lejos aparece la nariz de la tristeza.Me niego a volver a escribir sobre algo triste,me niego a volver a sentir el dolor de la tristeza.Me lo prometí. Es el pasado y ya no hay tiempo de volver. Ni ganas.Ni forma. Hoy todo es distinto.O tal vez soy yo el que ha cambiado. Sí, soy yo.Agradezco lo que fui.Nada hay que no me pertenezca.Lo bueno o lo malo, que no es más que cuestión de perspectiva. Nadie hay que no me haya traído un poquito hasta acá.Yo soy ustedes.Tal vez ese pedacito que les falta me lo regalaron algún día. O lo tomé prestado. O simplemente me los robé, como me robo las ciruelas en Carulla.Y Dios, el mío, sin sotanas, sin biblias.Un bacán,una pequeña selenita que ilumina mis caminos.

Yo no sé si lo que escribo tiene que ver con mi vida o mi vida tiene que ver con lo que escribo. A veces sospecho que he terminado viviendo algunas de las historias que durante años me conté. He imaginado amores, despedidas, encuentros, pérdidas. Comienzos y finales.Funerales y bautizos. Y después, cuando algo de eso ocurre, me pregunto si lo estaba esperando o si, de alguna manera extraña, ya lo había vivido antes en mi cabeza.O en mi corazón.Quizás he pasado buena parte de mi vida escribiendo sin lápiz una especie de borrador de lo que después me toca vivir.No sé si lo mío es recuerdo o es descubrimiento.

Es raro. Hilo historias. Las armo y las desarmo.Las amo y las desamo y la vida se me va entre tildes y diptongos, entre esdrújulas y dichos. No se necesita ser genio sino poner un poquito de atención.A veces pienso que escribo para no quedarme quieto, para que las palabras hagan por mí lo que yo nunca pude hacer: tocar lo que ya pasó.Pasar lo que ya toqué. Entonces aparecen personajes que caminan como si tuvieran prisa. Mujeres que huelen a lluvia y hombres que llevan la tristeza doblada en el bolsillo. Y yo los dejo ir. Que se pierdan por ahí, por esas calles donde siempre parece estar lloviendo aunque no llueva.Donde los granizos son pequeñas gotas de algodón.O un mar. O un charco.O tal vez sólo escribo para eso.Para inventarme una vida mientras la verdadera se me escapa, silenciosa, por debajo de la puerta.

También me pasa lo que soy, lo que espero, lo que temo, lo que permito y hasta aquello que insisto en buscar. He sido pesimista algunas veces y he encontrado razones para serlo. Optimista otras tantas y también he encontrado razones.Como ahora, que no quiero que vuelva la tristeza. Quizás la vida no siempre se acomoda a mi manera de pensar, pero sí creo que termino mirando el mundo con los ojos que construyo. O al revés. No sé.

Soy disperso y mal hablado, un poco loco, un poco tonto, un poco ingenuo,un llorón,un mal poeta que no rima sino rema,,un soñador que se despierta a cada madrugada a pensar en lo que fue, a pensar en la que fue, a pensar en la que es,a pensar en la que está en la almohada de mi cama, a creer que pasará, a reír en medio de mis cobijas revolcadas que no es más que un síntoma precoz – o tardío, no lo sé- de mi precaria demencia, de mi incipiente enajenación, de mi frágil disparate, de mi incierta fantasía o de mi delirio primitivo.

Me he dado cuenta de que termino pareciéndome a lo que pienso. O lo que pienso es lo que soy. Divago y elucubro.Vagabundeo y rondo. Voy y vuelvo. O vuelvo y voy. Durante mucho tiempo creí que las cosas simplemente me pasaban. Ahora no estoy tan seguro.Tal vez las imaginé antes que pasaran. No sé si soy hacedor o soy destino. No sé si soy yo quien empuja los días o si son ellos los que me respiran en la nuca, como una ola que no pregunta por la orilla. A veces creo que decido – ingenuo, ya lo dije- que pongo una piedra aquí, otra allá, que armo el camino como cuando jugaba con mis carritos matchbox en las calles de mi barrio, con la ilusión de saber a dónde iba, con la ilusión de saber a dónde voy. Pero luego la vida – o Dios, el bacán aquel- se ríe un poco de mis planes y me cambia de paisaje, me pone una mujer, una despedida, un libro, una canción, un pandebono calientico. Y entonces pienso que quizá vivir sea eso: caminar creyendo que llevo las riendas de ese caballo desbocado, mientras algo, allá adentro, ya conoce la curva.O los hueco.O los jardines de flores amarillas.

Tal vez no soy más que eso: un tipo haciendo planes mientras el destino, con los bolsillos llenos de casualidades y de albures me dice a dónde ir.Un tipo buscando una selenita que le alumbre los caminos…

 

 

 

 

 

NUNCA TE PIERDAS UN NÚMERO

Atardescentes Premium

Pronto tendrás la posibilidad de suscribirte a contenido Premium

MENÚ

Noticias

TV

Podcast

Nuestro Equipo

Contacto

CATEGORÍAS

Actualidad

Tecnología

Economía

Cultura

Buen Vivir

Deportes

ENLACES RÁPIDOS

Registro

Ingresar

Recuperar Contraseña

Mi Cuenta

Términos y Condiciones

Política de Privacidad

Descubre el pulso del mundo con Atardescentes, tu destino principal para la cobertura de noticias de última hora. Profundiza en una amplia gama de temas, que van desde acontecimientos locales hasta asuntos globales, política, tecnología, entretenimiento y más. En Atardescentes, ofrecemos artículos de noticias fiables, completos y perspicaces que te empoderan para mantenerte informado y comprometido con los problemas que dan forma a nuestro mundo.

Experimenta una perspectiva fresca sobre las noticias de última hora, análisis que invitan a la reflexión y reportajes en profundidad, todo curado con un compromiso con la precisión y la relevancia. Navega por el cambiante panorama de las noticias sin esfuerzo con Atardescentes, tu fuente de confianza para obtener información oportuna y significativa. Únete a nosotros en un viaje de descubrimiento mientras te traemos las noticias que más importan, ofreciendo una experiencia de lectura dinámica y enriquecedora.

                                                                                                                                                                   DERECHOS RESERVADOS © ATARDESCENTES