El IDEAM no habla de un Niño moderado. Habla de uno fuerte o muy fuerte. Que puede durar hasta 19 meses. Y los embalses ya van por debajo del nivel de seguridad. Hay una forma en que los colombianos aprendemos a vivir con el desastre: esperando que alguien más lo confirme primero. Que lo diga
Hay algo perturbador en la imagen de una niña de once años que se niega a comer. No es rebeldía adolescente ni capricho pasajero. Es algo mucho más inquietante: una huelga de hambre involuntaria contra la hipocresía del mundo adulto. Greta Thunberg perdió diez kilos en dos meses porque su cerebro, ese cerebro autista que[…..]
Hay algo profundamente irónico en que un país bañado por cinco vertientes hidrográficas, bendecido con páramos que son verdaderas fábricas de agua y que ocupa el sexto lugar mundial en disponibilidad de agua dulce, tenga a millón y medio de sus habitantes bebiendo agua que les puede enfermar. Pero así es Colombia: un gigante sediento[…..]
La capital colombiana ya no es la misma ciudad de abrigos gruesos y lluvia constante que conocieron nuestros abuelos. Los datos científicos revelan una transformación climática sin precedentes. Existe una teoría urbana curiosa que circula entre algunos bogotanos: que el clima de la ciudad cambió cuando comenzaron a llegar habitantes de otras regiones del país[…..]
El agua, ese recurso que damos por sentado cada vez que abrimos el grifo, se ha convertido en el protagonista silencioso de una de las crisis más apremiantes de nuestro tiempo. Mientras Colombia presume de ser uno de los países más ricos en recursos hídricos del mundo, millones de personas en el planeta —y algunas[…..]









