Dicen que jubilarse es descansar. No siempre es así.Cuando la decisión no la toma uno, retirarse puede sentirse más bien como si, en pleno vuelo, alguien cortara de repente las alas. Después de cuarenta y cinco años dedicados al trabajo —muchos de ellos a la noble y obstinada tarea de enseñar— el vértigo del tiempo
Empiezo por confesar algo que debería ahorrarme problemas: Futbolatría no es un libro sobre fútbol. O sí lo es, pero de la misma manera en que Cien años de soledad es un libro sobre una familia. El fútbol está en todas las páginas, claro, pero como pretexto. Como la excusa perfecta para hablar de lo[…..]
Cuántas vidas se han roto por cuenta de las suposiciones… supongo que está bien, supongo que no quiere, supongo que se fue, supongo que así es, supongo que lo leerá, supongo que no le gustó, supongo que ya comió, supongo que es feliz, supongo que sí, supongo que no y así, apoltronado en cómodas conjeturas, […..]