Cuando uno es niño cree muchas cosas. Cree, por ejemplo, que los adultos están un poco dañados. Pero, sobre todo, cree que jamás se va a parecer a ellos.Qué ternura. Si había algo que uno encontraba francamente insoportable eran esas pequeñas costumbres de los padres que, en ese momento, no parecían hábitos sino trastornos dignos[…..]
Para dar continuidad y coherencia a este maravilloso ejercicio de rescatar la memoria personal, quiero dedicar estas letras a uno de los episodios más hermosos de mi vida: una disciplina que se convirtió, con el tiempo, en una inseparable compañera que me escolta tanto en los momentos cotidianos como en los más cruciales: la música.[…..]







