La bibliocleptomanía

“El infinito en un junco” es el libro de Irene Vallejo que habla sobre la historia de los libros. No lo he leído aún. He ojeado rápidamente su contenido de manera furtiva en alguna librería.  Al ver mi pequeña y casi vergonzosa biblioteca, me puse a pensar que cada uno de mis libros tiene también […]

El hombre aparecido

Cada vez que pienso en el baile, crece en mí la idea que fui un niño recogido, que alguien pasó un día de marzo por el frente de mi casa, me metió en una caja de cartón, timbró y salió corriendo. Yo no sé cómo me crie, porque ni siquiera clasifiqué al apodo de “Platanitos”,[…..]

¿Desayuno o comida?

En una sociedad falocéntrica como la nuestra, vivimos más pendientes de con quién nos vamos a acostar que con quién nos vamos a levantar. Aunque somos pacatos y tapados, a los hombres y mujeres, a los blancos y los negros, a los pobres y los ricos, a los adolescentes y también a los atardescentes, nos[…..]

Los bocados

Fuimos una familia clase media-media con sueldo de empleados.  Siete hermanos y sin perro. Y sin carro.  Mi papá era un tipo bueno, de palabra,  de esos viejos de antes, que tenían la costumbre ancestral que, de su almuerzo o su comida, repartía pequeños bocaditos a la prole. En el ritual, los hijos, de mayor[…..]

Amores ciegos

Los que tenemos hijos, sabemos que siempre tenemos y tendremos, una forma distinta de ver las cosas, un doble rasero, cuando se trata de ellos. Frente a los demás, podemos decir y hacer lo que nos venga en gana, pero a la hora de juzgar lo que ellos hacen o dicen, generalmente tenemos una vara[…..]

Los tartufos

  En esta sociedad de tartufos, todos tenemos algo que ocultar , algo que encubrir, algo que tapar y por eso, la vida se nos va inventando fantasías, verdades a medias, medias verdades y por supuesto, mentiras. Nos mata el miedo y el culillo, porque no nos gusta lo que vemos al espejo y preferimos[…..]

Las mujeres y la guerra

En Colombia, es mucha la sangre que ha corrido. Tanta muerte inútil, tanta víctima infecunda, tanto dolor, tantas lágrimas, tantos padecimientos, tanto cadáver insepulto y tanta rabia aun sin enterrar, tanta palabra tonta y sin sentido.   Decía ayer el padre De Roux, el padre bueno, el padre de mirada tranquila y el pulso firme,[…..]

Latidos

Hay cosas en la vida que son como una ola. Cuando las sientes en tu playa, se van, se alejan y se devuelven al mar, para irse un poco más lejos. Y así. Son las utopías, dicen.   No importa lo mucho que caminemos hacia ellas, no hay vida posible en la que podamos alcanzarlas.[…..]

El tropel

Hoy es lunes 20 de junio. Es festivo en Colombia. Afuera aun se escuchan los gritos de celebración. A lo lejos, muy lejos, tres disparos y gritos sin sentido.   Hasta ahora caigo en cuenta que los pajaritos de mi cuadra se levantan más temprano. Deben estar viejos, porque no hay pajarito joven que se[…..]

Desconsuelo

En realidad nunca lo vi venir, aunque siempre supe que ese día llegaría. Los médicos podrán tener mucho conocimiento, pero poco tacto. Le van diciendo a uno las cosas sin asco y sin dolor, porque al fin y al cabo uno se va desconsolado con sus quereres y tristezas y ellos deben atender a diez[…..]