«Escucho llover. No es lluvia, es el tiempo cayendo gota a gota.» Alejandra Pizarnik Entre las muchas manías que tengo, he descubierto que siempre que escribo, llueve. O siempre que llueve, escribo. El caso es que amo la lluvia. Siempre he sentido una fascinación especial por ella. Como siempre he tenido alma de gamín, de
Los viernes en la tarde suele atacarme un dejo de nostalgia y de melancolía. Es como una puta que siempre cobra al final de la semana. No sé si es frío o solo ausencia,pero siempre termino escribiendo de las cosas que me pasan. O las que no me pasan y que quisiera que pasaran.Cosas que[…..]
De un tiempo para acá me duele mucho la cabeza. No es migraña, ni jaqueca, ni cefalea pura y dura. Es un peso que me oprime y me molesta. Se me escurre la visión y me seca la garganta. No sé si estoy mareado o simplemente estoy borracho. No me sirve nada. Ni el ibuprofeno[…..]
Es una bestia que siempre ha estado en mí, una sombra que me posee, un monstruo que llevo desde un tiempo que no sé. Y es que en este proceso de sanarme cada día, pude ver por fin su cara. Durante muchos años de mi vida, la disfracé de tristeza, de dolor, de egolatría, de[…..]
Sin la gente que ha pasado por mi vida, no sería lo que soy.Con mis luces y mis sombras. De cada uno he tomado algo. Estoy hecho de pedacitos de otros. Soy ellos. Soy mi yo. Es un revuelto raro. Lo sé. Eclecticismo, dicen. Tal vez la gente que me quiere, me quiere, porque se[…..]
Hay cosas que inevitablemente están destinadas a pasar. Hay personas que inevitablemente están destinadas a pasar.Y a veces pasan y te arrasan. Y a veces pasan y te llenan. Y a veces pasan y te abrazan. Y a veces pasan y te sanan.Y a veces pasan y de paso te desarman. Ya veces pasan y[…..]
Hay unas cosas en la vida que se resuelven. Y hay otras que naturalmente se disuelven. Por eso hay veces que sencillamente debo parar, dejar de buscar, hacer un alto en el camino, tomar aire, coger fuerzas, mirar al cielo, abrir los ojos, dar las gracias y simplemente recoger lo que he sembrado, porque en[…..]
Había algo en la manera como Elena miraba su reflejo aquella mañana de octubre que la traicionaba. No era el desasosiego de siempre —ese que la acompañaba desde hacía décadas como una sombra discreta— sino algo más punzante, más urgente. A los cincuenta y tres, con las sienes plateadas y las manos curtidas por los[…..]
No tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas que todo puede ser el resultado de algún trauma infantil, de algún desarraigo, de algún miedo de perderme o del pavor de no encontrar el camino hasta mi casa. Adoro caminar tomado de la mano de las personas que yo amo. Soy feliz. Me da seguridad, alegría, orgullo,[…..]
Mis tres historias de amor han estado atravesadas de alguna manera por la comida. O viceversa. Todas mis historias de comida han estado marcadas por el amor. Es raro. No sé, tal vez porque lo invisible existe precisamente porque no se ve. No soy chef.Yo no sé si cocino rico o cocino feo. Lo que[…..]