Hubo un momento —no recuerdo exactamente cuándo, pero sí recuerdo que estaba en pijama y con el segundo vaso de vino— en que decidí que ya no iba a fingir que creía en cosas en las que no creía. Fue liberador aproximadamente cuarenta y ocho horas.Después fue simplemente solitario.Gran parte de la vida social funciona
Hay una escena que se repite, con variaciones menores, en consultorios de Bogotá, Medellín y Cali. Un hombre o una mujer de unos 57 años entra por primera vez a terapia. Ha tardado semanas, a veces meses, en hacer la cita. Mientras espera en la sala, revisa el teléfono con más atención de la necesaria.[…..]
El IDEAM no habla de un Niño moderado. Habla de uno fuerte o muy fuerte. Que puede durar hasta 19 meses. Y los embalses ya van por debajo del nivel de seguridad. Hay una forma en que los colombianos aprendemos a vivir con el desastre: esperando que alguien más lo confirme primero. Que lo diga[…..]
Cuando no sientas, cuando no sepas, cuando no veas en medio de la elástica incertidumbre, del aguante en la hora de las feroces palpitaciones, del sudor en pleno helaje en presencia del perdón ausente, del crujir del miedo en tiempos de luto por los días que no amanecen en los callejones destemplados de tu voz,[…..]











