Hay un dato que los atardescentes sueltan en las reuniones familiares cuando algún sobrino se queja de que el wifi está lento: la enciclopedia de la casa se pagó en cuotas, a veces en treinta y seis. Ni el televisor a color ni la nevera exigieron tanta fe. Y todavía hay quien recuerda al cobrador
Solía acostarse con la esperanza, el deseo y la ilusión. Ellos eran sus tres compañeros de viaje cuando la noche iniciaba su largo recorrido. Flor Alba siempre fue una niña soñadora. Soñaba incluso durante el día. Soñaba con un mejor futuro, con un destino más justo. A veces se quedaba mirando a lo lejos, con[…..]







