Generic selectors
Coincidencias exactas únicamente
Buscar un título
Buscar contenido
Post Type Selectors

Atardescentes

¿Quién manda en el Vaticano?

Picture of Jaime Burgos

Jaime Burgos

FECHA:

CATEGORÍA:

ACTUALIDAD

Hay algo que todavía descoloca a los vaticanistas más curtidos cuando piensan en el pontificado de León XIV: que el hombre que sienta en la Silla de Pedro nació en el mismo país que inventó el hot dog y los rascacielos. Robert Francis Prevost, hijo de Illinois, lleva diez meses gobernando la institución más antigua y más opaca del mundo, y lo hace —esto es lo que nadie esperaba— con una mezcla rara de eficiencia anglosajona y paciencia misionera aprendida en el Perú profundo.

Fue elegido el 8 de mayo de 2025, en el cuarto escrutinio del cónclave. Ni siquiera le hizo falta una semana. Y desde entonces, el Vaticano viene siendo un lugar distinto al que dejó Francisco.

La diferencia más notoria no está en la doctrina. Está en quién entra a la sala cuando hay que tomar decisiones. El predecesor confiaba en el llamado C9, ese consejo de cardenales selectos que operaba como una cocina política con muy pocas sillas. León XIV desmanteló ese círculo íntimo sin hacer demasiado ruido, y en enero de 2026 reunió en consistorio extraordinario a 170 de los 245 cardenales del mundo. Ciento setenta. La diferencia entre gobernar con un comité y gobernar con una asamblea es, en política eclesiástica, la diferencia entre la monarquía ilustrada y algo que se parece, apenas, a la democracia.Él lo llama “colegialidad expandida”. Sus críticos lo llaman dilución del mando. Ambos tienen razón.

Pietro Parolin lleva en la Secretaría de Estado desde los tiempos de Francisco, y León XIV, en lugar de prescindir de él como suelen hacer los papas nuevos con los colaboradores del anterior, lo ratificó. Es comprensible: el cardenal venezolano sabe exactamente cómo funciona cada engranaje de la diplomacia vaticana, y en el mundo de marzo de 2026 —con una guerra en el Oriente Medio que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, y con Donald Trump de regreso en la Casa Blanca— lo último que necesita un papa primerizo es improvisar.

Parolin tiene bajo su mando tres secciones que en la práctica funcionan como tres ministerios distintos. El Arzobispo Paolo Rudelli, actual Nuncio en Colombia fue designado recientemente maneja la correspondencia, los nombramientos, hasta el Anillo del Pescador cuando hay que lacrar algo con el sello de plomo. El Arzobispo Paul Richard Gallagher opera como canciller: trata con organismos internacionales, firma concordatos, lleva la agenda exterior. Y el Arzobispo Luciano Russo cuida a los nuncios, esa red de 180 embajadores repartidos por el mundo que son el brazo largo de la Santa Sede en cualquier capital.

Cuando Parolin dijo en voz alta que la intervención militar en Irán no cumple los criterios de “guerra justa” de la Iglesia, estaba hablando en nombre del Papa. Y cuando León XIV afirmó que “nadie puede usar a Jesús para justificar la guerra”, la administración Trump entendió que Roma no iba a guardar silencio. La Santa Sede nombró entonces al Arzobispo Gabriele Caccia como nuevo nuncio en Washington el 7 de marzo. Un diplomático veterano, que venía de la ONU, mandado a navegar las aguas más revueltas del catolicismo norteamericano.

Sor Raffaella Petrini preside desde hace meses la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano. Es la primera mujer en la historia que ocupa ese cargo, y eso, en el contexto de una institución que tardó siglos en dejar que las mujeres hablaran en los sínodos, es casi un acontecimiento geológico. Que pase sin que la prensa secular lo celebre como titular de portada dice mucho sobre cómo funciona la cobertura del Vaticano, siempre más interesada en las polémicas doctrinales que en los cambios estructurales.

Petrini supervisa los Museos Vaticanos, la Gendarmería, los bomberos, las telecomunicaciones, los jardines. Todo lo que hace que el Estado más pequeño del mundo funcione como Estado y no como escenografía. Los Museos son fundamentales: son prácticamente la única fuente de ingresos directos del Estado, el dinero que paga los sueldos de los nuncios y financia la misión diplomática. Sin turistas en la Capilla Sixtina, la geopolítica vaticana pierde gasolina.

Maximino Caballero Ledo es laico, es español, y desde que llegó a la Secretaría para la Economía ha convertido ese dicasterio en el departamento más temido de la Curia. Ninguna oficina vaticana puede hacer un gasto extraordinario sin su visto bueno. Ninguna inversión pasa sin que él la revise. Es, en términos mundanos, el CFO de la Santa Sede.

Los números avalan su gestión: el déficit estructural bajó de 83,5 a 44,4 millones de euros en un solo ejercicio. En una institución que en décadas pasadas financiaba operaciones turbias a través del IOR —el banco vaticano que en los años ochenta apareció involucrado en escándalos que siguen sin estar completamente aclarados—, ese descenso del déficit no es solo contabilidad. Es credibilidad.

El IOR, por su parte, está por estrenarse con una nueva cara: François Pauly, luxemburgués, con décadas en banca, asumirá la presidencia en abril de 2026. Su predecesor, Jean-Baptiste de Franssu, pasó doce años convenciendo a los organismos internacionales de que el banco vaticano podía comportarse como un banco serio. Pauly hereda esa reputación reconstruida y la tarea de no estropearla.

El 1 de enero de 2026 entraron en vigor los nuevos Reglamentos Generales de la Curia Romana, aprobados por León XIV para un período experimental de cinco años. Son técnicos en la forma, pero políticos en el fondo.

La norma más disruptiva es sencilla: los prefectos, secretarios y subsecretarios no pueden estar en el cargo más de diez años. Dos mandatos de cinco, y a casa. Para quien no ha vivido dentro de la Curia, eso suena obvio. Para quien sí ha vivido allí, sabe que históricamente algunos prelados construyeron feudos que duraban décadas y se heredaban casi como propiedades familiares.

Los nuevos reglamentos también prohíben contratar parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad en la misma institución. Y obligan a todos los directivos de alto rango a presentar declaraciones cada dos años confirmando que no tienen activos en paraísos fiscales ni inversiones en sectores que la Iglesia considera incompatibles con su doctrina: armas, aborto, pornografía. La falsedad en esas declaraciones implica cese inmediato.Es la primera vez en siglos que el Vaticano tiene un mecanismo punitivo real, con nombre y apellido, para sus propios funcionarios. Eso también es poder.

León XIV lleva diez meses. Ha fijado su posición frente a una guerra. Ha puesto orden en las finanzas. Ha roto el monopolio masculino en la administración estatal. Ha cambiado las reglas burocráticas. Ha apostado por la liturgia tradicional en latín como tema de reconciliación, no de batalla, enviando una carta a los obispos de Francia en marzo pidiéndoles que no conviertan la misa en trinchera.

Todo eso en diez meses. Lo que no ha hecho —lo que todavía nadie sabe si hará— es definir doctrinalmente los grandes debates que Francisco dejó abiertos y sin resolver. Esa es la cuenta pendiente. Y esa es también la razón por la que el Vaticano de 2026 parece un organismo vivo y tenso, con la estructura ya reorganizada pero el horizonte todavía sin dibujar.

Desde Chicago hasta Roma hay nueve horas de avión. El camino de vuelta, si León XIV logra lo que se propone, podría durar décadas.

NUNCA TE PIERDAS UN NÚMERO

Atardescentes Premium

Pronto tendrás la posibilidad de suscribirte a contenido Premium

MENÚ

Noticias

TV

Podcast

Nuestro Equipo

Contacto

CATEGORÍAS

Actualidad

Tecnología

Economía

Cultura

Buen Vivir

Deportes

ENLACES RÁPIDOS

Registro

Ingresar

Recuperar Contraseña

Mi Cuenta

Términos y Condiciones

Política de Privacidad

Descubre el pulso del mundo con Atardescentes, tu destino principal para la cobertura de noticias de última hora. Profundiza en una amplia gama de temas, que van desde acontecimientos locales hasta asuntos globales, política, tecnología, entretenimiento y más. En Atardescentes, ofrecemos artículos de noticias fiables, completos y perspicaces que te empoderan para mantenerte informado y comprometido con los problemas que dan forma a nuestro mundo.

Experimenta una perspectiva fresca sobre las noticias de última hora, análisis que invitan a la reflexión y reportajes en profundidad, todo curado con un compromiso con la precisión y la relevancia. Navega por el cambiante panorama de las noticias sin esfuerzo con Atardescentes, tu fuente de confianza para obtener información oportuna y significativa. Únete a nosotros en un viaje de descubrimiento mientras te traemos las noticias que más importan, ofreciendo una experiencia de lectura dinámica y enriquecedora.

                                                                                                                                                                   DERECHOS RESERVADOS © ATARDESCENTES