El despiste y el desgano

No tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas, que las personas que más amo, no me leen. Mis hijas por despiste y ella, por desgano. Soy feo de los no tan feos. Soy tímido, no bailo, no tengo plata, no sé bailar. Tengo la leve impresión que si no escribiera aún sería virgen. Cuando escribo soy […]

Pero ya es domingo

A veces quisiera que fuera viernes, pero ya es domingo. Igual me pasa con las personas o con las cosas que se van. Generalmente no hay regreso. La semana pasada le vi la cara triunfante a la muerte. Y bueno, tuvo que luchar mucho. No le fue fácil poder ganar. Silvio – porque soy de[…..]

Un hombre de letras

Cincuenta y tres años es mucho tiempo. Eso nos llevábamos mi papá y yo. Nunca fuimos muy cercanos. Por delante de mí había seis. Ni jugábamos ni hablábamos. A duras penas sabíamos quién era el otro y nos dábamos un abrazo seco en los cumpleaños. Sin embargo, hasta hace muy poco, muy poquito en realidad,[…..]

Los libros que se fueron

Deshacerse de un libro es un proceso doloroso, algo así como decirle adiós a una persona que se va muy lejos y tal vez no volverá.   No voy acá a decir que he sido un gran lector o que hubo un libro que cambió mi vida, porque como las personas que conozco, tal vez[…..]

Por si te gusta Galeano

Manolo que es un niño sabio, le dijo en su lenguaje ingenuo: “No estés triste, tal vez ella solo quería tu libro de Galeano, como yo cuando le llevaba manzanitas rojas a esa niña, con la esperanza de que me regalara su libro de aventuras. Al final ella se aburrió de mis manzanas y a[…..]