Julio Cortázar decía en Rayuela que “a su manera todos estábamos destinados a ser juguetes de la libertad”. Para muchos, llegar a los 60 años se siente como haber terminado el juego, como si ya hubiéramos saltado por todos los cuadros y no quedara más que mirar hacia atrás.
¿Qué nos enseña Horacio Oliveira hoy?
Que la madurez no es el final del juego, sino el momento en que nos damos cuenta de que podemos rediseñar el dibujo de la tiza en el suelo. Cortázar no escribía capítulos en orden; saltaba, proponía rutas alternativas, nos obligaba a ser lectores activos.
En Rayuela, el cielo está dibujado en el suelo con una tiza. A veces, nosotros nos pasamos la vida mirando para arriba buscando el paraíso, y resulta que lo tenemos bajo los zapatos. Solo que nos da miedo saltar porque nos duele la rodilla. O el qué dirán. A esta edad, el marketing nos quiere vender cremas para las arrugas. Peor y qué tal si pensamos que la madurez no es un retiro; es un segundo tiempo con el marcador a favor.
Un Fama es el arquetipo del orden, la etiqueta y la previsión.Es ese personaje que todos llevamos dentro (y que la sociedad nos obliga a alimentar) cuando nos ponemos demasiado serios.
¿Cómo reconocer a un Fama?
El Orden: Un Fama no sale de viaje sin antes revisar las sábanas del hotel, el color de las cortinas y el precio de la propina. Si el cronopio es el caos, el Fama es la hoja de Excel.
La Prudencia: Antes de cruzar la calle, el Fama verifica el semáforo, el estado del asfalto y si lleva el pañuelo limpio por si ocurre un accidente.
El Reconocimiento: Al Fama le importa el “qué dirán”. Le gusta que lo saluden, que lo respeten y que su nombre esté bien escrito en la placa de la puerta.
La Conservación: Si un Fama encuentra un recuerdo, lo embalsama, lo etiqueta y lo guarda en una vitrina. El cronopio, en cambio, lo pierde o lo regala.
El Fama es el que dice: “A esta edad no se puede trasnochar” o “Eso de emprender un portal digital es para jóvenes”.El Fama es el que cuida los muebles más que las experiencias.Es la voz que te dice que uses ropa “seria” y que dejes de escuchar rock pesado porque “ya no te queda”.
A nuestra edad, la sociedad espera que seamos Famas ilustres. Yo sospecho que aquí somos más de los otros.
Responde rápido (sin pensar como Fama):
Vas de viaje y el hotel no es lo que esperabas:
- Armas un escándalo, pides el libro de quejas y revisas la costura de las sábanas. (Fama)
- Te ríes, sales a buscar un bar cercano y terminas haciendo amigos en una esquina que no estaba en el mapa. (Cronopio)
Suena un rock de los 80 en el supermercado:
- Sigues comparando precios de servilletas con cara de seriedad absoluta. (Fama)
- Haces un solo de guitarra invisible frente a la góndola de los lácteos. (Cronopio)
¿Qué es para ti un lunes a los 60?
- Un día para organizar las citas médicas y pagar los servicios. (Fama)
- Una página en blanco para diseñar un proyecto, escribir un verso o cambiar los muebles de lugar. (Cronopio)
Piénsalo. Sólo tú sabes las respuestas











