Aprendí a doblar mis ilusiones como doblo la ropa que ya no me pongo: con cuidado, con resignación,con cierta ternura y en el fondo de un cajón.Tal vez era mi forma de protegerme, de cuidarme, de evitar a toda costa los raspones y las magulladuras,los golpes y las despedidas, porque me convencí que una cosa es que me rompieran el corazón y otra, un infarto al miocardio.
Me volví bueno en eso de no esperar nada.Ni a nadie. Tan bueno que casi logré confundirlo con la paz espiritual.En realidad, era la muerte lenta, la agonía,el acabamiento, la poquedad.Hacer el duelo antes del último suspiro.
Me senté en el andén de mi propia vida a ver pasar los transmilenios ruta fácil sin montarme en ninguno, fumándome la resignación como si fuera un Pielroja barato, con ese gesto del tipo que ya lo sabe todo y por eso ya no quiere nada, cuando en realidad no era lo uno ni era lo otro,ni tampoco lo contrario.
Aprendí que la verdad verdadera es la que me digo a las tres de la mañana después de levantarme somnoliento a tomar algo de agua. Era susto.Culillo. Era ese miedo puto y cobarde de volver a querer algo con ganas y que ese algo se volviera humo, como antes, como todas las veces que aposté y perdí. Di vueltas en mi cama y entendí que la soledad es tener que rascarse la espalda con un lápiz. Y como siempre, como todos los días, volvió a amanecer por la ventana y en medio del olor a café fresco pude entender que la ilusión es una llama diminuta que se niega a extinguirse,una rebelión contra la tiranía de lo cotidiano,el combustible para que la vida no se vuelva rutina y pesadumbre. En fin, un acto de valor que implica exponerse a la decepción de no alcanzarla,porque la ilusión es eso: una estrella fugaz, un pedacito del cometa Halley.
Ilusión es una palabra aguda, pero la mía se ha vuelto un poco esdrújula:Mágica, Onírica, Quimérica, Poética y Utópica. Es mirar, desordenar,tocar, jugar,reír,llorar, escuchar, callar, recordar, olvidar, esperar, dudar, caminar, tropezar, abrazar, soltar, buscar, perder, encontrar, compartir, imaginar, preguntar, descubrir, aprender, cuidar, resistir, agradecer, extrañar, celebrar, partir, regresar, soñar y volver a empezar.
Camino detrás de ella aunque corra más rápido,aunque no la toque, aunque no la alcance, aunque no la logre, aunque no la obtenga, aunque no la atrape, aunque no la entienda, aunque no la sepa,porque a la larga, la ilusión es mi decisión,un entresijo con el tamaño de mis sueños,de mi amor, de mis miedos y de mis propias cicatrices.
A veces hay que espantar la algarabia y apaciguar la batahola para que la ilusión sea como el encuentro de dos borrachos en un bar de mala muerte.Mi ilusión es abrir de nuevo las ventanas esperando que llegue una tormenta.











