A mi edad dejé de enamorarme de las virtudes. Hoy he descubierto el lado sexy de las cicatrices, de las suturas y remiendos, de los cosidos con hilo grueso, del corazón blandito y aplanchado, porque nadie llega limpio al amor atardescente. Todos traemos historias de rupturas, de duelos, de hijos, de enfermedades, de decepciones y
Aprendí a doblar mis ilusiones como doblo la ropa que ya no me pongo: con cuidado, con resignación,con cierta ternura y en el fondo de un cajón.Tal vez era mi forma de protegerme, de cuidarme, de evitar a toda costa los raspones y las magulladuras,los golpes y las despedidas, porque me convencí que una cosa[…..]
Ese sábado me pasé la rasuradora por la cabeza porque creía que solamente me iba a encontrar con Emilio y Cleo, los gatos de Manuela. Sin embargo, la vida me tenía preparado otros planes. Como casi siempre. La había conocido hacía muy poco en Facebook y habíamos hablado dos o tres bobadas. De la nada,[…..]
Siempre creo que soy pedacitos de los demás, una especie de vitral inagotable que se va armando cada día cuando el universo me da la oportunidad de ser tocado por los otros. Que sea ola no me hace dueño del mar y que sea playa no quiere decir que tenga los pies bien puestos en[…..]
Mi vida tiene su propio tiempo.Es impredecible y a veces dolorosa.Pasa por el frente y se me ofrece.A veces me subo. A veces me bajo. A veces me tiro. A veces me arrolla. A veces me aturde. A veces me destroza. A veces me arma.A veces me ama. A veces me llena de luz y[…..]
Los recuerdos querían subirse al camión del trasteo. La lucha fue intensa. Quitar dedo por dedo de la carrocería hasta soltarlos. Algunos me habían acompañado desde hace varios años, pero ya era tiempo de desengancharlos, de dejarlos ir. Todos me trajeron hasta acá. Algunos me dolieron, pero la gran mayoría me han hecho muy feliz.[…..]
Me gusta la palabra viceversa porque tiene un olor a eco, a murmullo de ida y vuelta, a búmeran australiano. Es una palabra que no se queda quieta. Va, regresa, se devuelve sobre sí misma como esos pensamientos que uno cree enterrados y aparecen a la madrugada mientras hierve el café. Un giro teatral. Viceversa[…..]
A esa hora la ciudad suena distinto. Dos o tres pitos lejanos. Algún gato ronronea mientras un perro ladra. Por la ventana se cuela la luz del parqueadero y la del algún cuarto en el edificio de enfrente donde un niño somnoliento lucha con su madre para alistarse para el colegio. Camino a oscuras. Anoche[…..]
Lo mío es pura filosofía de ducha, que ayuda poco a los problemas del cambio climático, porque puedo pasar horas enteras divagando, saltando de tema en tema, bajo un delicioso chorro de agua hirviendo. Soy disperso, lo sé, porque no me gustan muchas cosas y en cambio otras -tus piernas y tu risa, por ejemplo-[…..]
En mis trasteos lo primero que empaco son los recuerdos, porque los recuerdos son como esas pastillitas de Jumbo Jet que uno guarda y sólo saca cuando quiere revivir buenos momentos. No como lastre, sino como experiencia. De cada lugar me llevo en la memoria, a las personas y sus cosas, porque a la larga,[…..]















