Los inquilinos de su propio matrimonio

La noche en que decidieron separarse, Marlene sacó la calculadora del cajón de la cocina —esa vieja Casio solar que solo funciona bajo el bombillo de la estufa— y se puso a sumar. Édgar, sentado al otro lado de la mesa con la camisa desabotonada hasta el tercer botón, esperaba el veredicto con la misma

Se fue cuando ya no había nada malo

Encontré su cepillo de dientes en el vaso del baño a las seis y veinte de la tarde. No debería recordar la hora exacta, pero las pérdidas importantes siempre llegan acompañadas de detalles inútiles: la canción que sonaba en la radio, el olor del corredor después de la lluvia, el supermercado donde uno compró el[…..]

Los descuidos del corazón

La primera vez que se vieron estaban mirando hacia el mismo lugar, aunque apoyaban causas opuestas. Afuera del estadio, bajo un sol insolente que parecía empeñado en derretir hinchas, vendedores ambulantes y turistas por igual, una mujer con una camiseta roja de Noruega discutía con un revendedor sobre la autenticidad de unas boletas. A pocos[…..]

Si está bien para ti, seamos amigos

La frase llegó junto con la cuenta. No antes. No durante el café. No después de las risas. Llegó exactamente cuando el mesero dejó el recibo sobre la mesa y ella lo miró como si estuviera revisando el parte médico de una enfermedad menor. —Si está bien para ti, seamos amigos. Lo dijo con una[…..]

La bolsa de basura del 4B

La primera vez que Ramón Salcedo vio el nombre de Liliana Cuervo en el grupo de WhatsApp del edificio, fue para leerle una advertencia. Eran las siete de la mañana de un martes sin méritos, y el mensaje decía, con una claridad que Ramón reconoció inmediatamente como la de alguien acostumbrado a no ser escuchado:[…..]

Un nuevo café

Ella llegó diez minutos tarde. Eso ya era una señal, aunque yo no supe leerla bien en ese momento —o sí la leí, y decidí ignorarla, que es lo mismo, pero más honesto.La vi entrar al café desde la mesa del fondo, donde me había sentado estratégicamente para tener tiempo de verla antes de que[…..]

Evocar

Catalina encontró la foto por accidente, como se encuentran todas las cosas que cambian algo.Estaba buscando una imagen del cumpleaños de su nieta —la de las velitas, la que siempre piden en el grupo familiar— cuando apareció él en la pantalla. No una foto reciente, claro. Una foto escaneada, de esas que uno digitaliza en[…..]

El arte de no estar

Sofía se fue un jueves de octubre. No un día especial, no una fecha que uno pueda convertir después en aniversario del dolor. Un jueves cualquiera, con tráfico en la ochenta y cinco y olor a lluvia reciente en el apartamento.Dejó las llaves sobre la mesa del comedor. No en el gancho donde siempre las[…..]

Eres

La canción llegó un martes a las 10:47 de la noche, sin aviso, como llegan las cosas que uno creía haber archivado.Eres, de Café Tacvba. Spotify la catalogó como “rock en español, clásico alternativo”. El algoritmo tiene esa tendencia a nombrar con adjetivos lo que para algunas personas fue, en un momento concreto e irrecuperable,[…..]

El equipaje de Lucía

Llegó un martes. No un viernes con vino y excusas bien ensayadas, sino un martes a las tres de la tarde, cuando él estaba en pantaloneta viendo un documental sobre la construcción del Canal de Panamá y comiendo maní directamente del tarro. Sonó el timbre y él pensó: el gas. Abrió la puerta y era[…..]