Toda ilusión tiene su tusa y toda desilusión la semilla de una nueva. Y así en un loop que parece interminable.
Un bebé se ilusiona con una mano que lo mece. Un enfermo, con la sanación que va a llegar. Un adolescente cree que la vida empieza el viernes en la noche. Un enamorado piensa que el mundo cabe en un mensaje de whatsapp. Un padre espera escuchar una llave girando en la puerta. Un desempleado se aferra al sonido del teléfono.Un país creer que el fútbol es la ruta.Y así,porque la vida está llena de pequeñas cosas como dice Serrat,de pequeñas utopías como dice Galeano, de pequeñas ilusiones, digo yo. Creer que pasará, creer que ganarán,creer que llegará, creer que volverá,creer que escribirá.
Al final del día, cuando la noche nos muestra la realidad feroz y despiadada, el deseo se convierte en cruel desilusión,que es la que se acuesta con nosotros.Lo que ella no sabe, es que el sol tambien la muere,la fallece,la esfuma, la deshoja, la adelgaza, la transparenta, la desdibuja, la deshabita, la desnombra, la aquieta, la vuelve brisa, la descalza, la despinta, la desocupa, la desanda, la desvela, la desmemoria, la vuelve aire, hasta convertirla en ilusión de nuevo. Como la oruga que muere para convertirse en mariposa.
La ilusión no es igual que la esperanza.La ilusión es creer que pasará y la esperanza es pensar que aunque pase o no pase, aun queda un camino.Por eso, la ilusión nunca desaparece. Solo cambia de domicilio, vive más lejos. Deja de vivir en las certezas y se muda a los pequeños milagros. A un examen que sale bien. A un café compartido. A un partido que se gana.A un abrazo que no se espera. A una conversación que nos devuelve el aire.A un mensaje que estremece. La ilusión siempre llega disfrazada de alguna tontería porque nunca le pide permiso al sentido común, a los argumentos sesudos y estudiados, a los doctos y sabiondos, porque la ilusión tiene algo de fe que es lo único cierto aunque no exista, ni se vea.
Por eso, cuando la realidad nos atraviesa y nos estaca, duele, duele tanto, duele como un putas, porque se instala en nuestra mesa sin pedir permiso, sin pedir perdón y no nos queda mas que llorar con ganas que es la forma de sanar. Tal vez la única













