Entre cables y vinilos

Marcela tenía la costumbre de cerrar todas las pestañas del computador antes de pensar. No era una metáfora. Literalmente cerraba ventanas. Noticias abiertas desde las siete de la mañana, videos que no terminó de ver, artículos sobre inteligencia artificial, una receta de berenjenas que probablemente jamás cocinaría y dos pestañas eternas: vuelos baratos y apartamentos

Los atardescentes estamos gastando como nunca

Tienen el dinero más estable del país, saben exactamente lo que quieren y no le tienen miedo al celular. El problema es que casi nadie en el mercado los está mirando de frente. Hay una señora en Medellín —62 años, pensionada del magisterio, abuela de cuatro— que el miércoles pasado pidió un electrodoméstico por Mercado[…..]

¿De qué nos enfermamos los atardescentes?

Nadie cumple 50 pensando que ya cruzó la mitad del partido. Pero los números de 2026 dicen otra cosa, y son de esos que no conviene ignorar demasiado tiempo. Colombia registró 283.378 muertes al cierre de 2025, y casi tres cuartas partes de ese total correspondieron a personas mayores de esa edad. No es una[…..]

El divorcio atardescente

Hay divorcios que suenan a portazo. Otros, en cambio, llegan como un suspiro largo y cansado después de décadas de rutina compartida. En Colombia, cada 15 minutos una pareja decide que ya fue suficiente. Pero lo que pocos saben es que buena parte de esas rupturas no las protagonizan veinteañeros impulsivos ni treintañeros en crisis[…..]

La revolución plateada

Hay algo profundamente irónico en que un país obsesionado con la juventud eterna esté sentado sobre una bomba demográfica de cabello plateado que podría ser su salvación económica. Mientras los colombianos siguen comprando cremas antiarrugas como si fueran pan caliente, los números no mienten: para 2036 habrá más adultos mayores que niños en el país.[…..]

El dinero colectivo

Hay algo profundamente perturbador en la manera como hemos normalizado la idea de que el dinero solo puede fluir desde arriba hacia abajo. Como si el capital fuera una especie de gracia divina que solo los elegidos pueden administrar y distribuir. Pero en algún momento de las últimas dos décadas, mientras no mirábamos, esa lógica[…..]

Tener la razón no locura

Mauricio Liévano Quimbay acaba de lanzar “Tener la razón, no locura”, una novela que te agarra de las solapas y no te suelta. Es un clavado sin tanque de oxígeno a la cabeza de un tipo que está hasta el cuello, lidiando con la depresión, buscando qué carajos hacer con su vida y, a ratos,[…..]

Viejo, el viento

Sobre el papel, todo es origami y por eso, nuestra Constitución es casi perfecta. Sobre el papel. Contempla muchos aspectos de nuestra vida cotidiana, que nunca se cumplen, porque del dicho al hecho hay mucho trecho y del dicho al lecho hay mucha lucha. Por ejemplo, dice nuestra Constitución, en el artículo 53  que se[…..]

El poder de las nuevas amistades

El poder de las nuevas amistades Cuando somos jóvenes, hacer amigos parece sencillo. Basta con compartir un partido de fútbol, una clase de la universidad o un café después del trabajo. Pero, con los años, las circunstancias cambian. La vida se llena de responsabilidades, las agendas se complican y, de repente, nos encontramos viendo series[…..]